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Tuesday, June 16, 2020

La apuesta por el fútbol boliviano

Los hoteles están reabriendo en Las Vegas, lo que es señal de que los apostadores volverán pronto a los casinos y lugares de juego. Y es que en la vida y en el fútbol, a veces no queda más opción que apostar fuerte para ganar.

Esa apuesta es la que ha llevado a cabo el presidente del Club Bolívar, Marcelo Claure, a realizar una oferta de 100 millones de dólares por los derechos de televisión de los clubs bolivianos por un plazo de 10 años.

Claure entiende que en la situación actual el fútbol boliviano no tiene opciones de progresar. La falta de ingresos impide a los clubs nacionales contratar extranjeros de calidad así como invertir en mejorar sus instalaciones y la formación de sus futbolistas de base.

La propuesta de Claure pretende cambiar todo esto por medio de una fuerte inversión. El aumento en los ingresos televisivos, en la actualidad insuficientes, dotaría a los clubs de la liquidez necesaria como para poder acometer importantes reformas estructurales y la contratación de jugadores de mayor nivel que ayuden a elevar la competición un escalón más arriba.

Entre los presidentes de los clubes bolivianos la acogida ha sido en principio buena, ya que se entiende que en la dinámica actual el fútbol boliviano no tiene opciones de progreso, y que es necesario un acontecimiento que sirva de impulso. La oferta de Claure puede ser lo que necesita el fútbol nacional para dar un paso adelante y ponerse a la altura de otros países vecinos.

La posibilidad de que otros clubes se incorporen como socios accionistas también se planteó y de hecho sigue sobre la mesa, y aunque en principio causó ciertas reservas entre algunos, lo cierto es que la propuesta de Claure ya ha tomado forma y lleva camino de convertirse en una realidad.

Las perspectivas económicas que presenta el presidente de Bolívar son esperanzadoras. Según su plan, los clubes bolivianos recibirán un mínimo de 104 millones de dólares en los próximos 10 años en concepto de derechos televisivos, pero esta cantidad es susceptible de verse incrementada hasta 184 millones si la gestión es exitosa y el proyecto se desarrolla con éxito.

Claure busca promover una alianza entre clubes que repercuta en un beneficio para todos, y aunque el proyecto necesitaría de la aprobación de la Federación, no se plantea la posibilidad de que ésta vaya a rechazar una decisión que haya sido consensuada por todos.

En definitiva, se trata de una apuesta. Una apuesta fuerte pero necesaria para reactivar nuestro fútbol y que pretende evitar que muchos clubs con problemas económicos terminen por desaparecer, teniendo en cuenta la actual situación que impide el acceso del público a los estadios.

Monday, March 09, 2020

Socios e hinchas reunidos deciden desconocer a Huáscar Antezana

Un momento bastante crucial se vivió ayer en la familia "santa", a momentos con algo de tensión y a momentos con atisbos de unidad entre socios e hinchas que tienen un objetivo común, sacar a San José del mal momento que atraviesa, finalmente una reunión conjunta determinó desconocer la presidencia de Huáscar Antezana y apoyar la idea del gobernador Zenón Pizarro de declarar al club como patrimonio de Oruro.

Desde las 10:00 horas de ayer se vivieron momentos importantes, en la Plaza 10 de Febrero los hinchas se reunieron con la primera autoridad del departamento, haciéndole conocer su malestar por el accionar de los socios a quienes culpaban como causantes del mal momento que atraviesa el cuadro orureño.

Al interior de la Gobernación, los asociados que manifestaban que los hinchas no podían ingresar a la reunión por no buscar intereses comunes, la división seguía presente. Ante este panorama, el gobernador Zenón Pizarro decidió en principio no estar presente en la reunión de socios porque en su criterio no correspondía y por el contrario convocaba a la unidad de ambos bandos.

Los hinchas decidieron organizarse y conformar una directiva encabezada por César Sempértegui, Dennis Ramos, Orlando Gutiérrez, Giovanni Terán; entre otros; con la premisa de buscar alternativas de solución a la crisis que se tiene en el club orureño.

En el salón "Ildefonso Murguía" de la Gobernación, los socios procedieron con la asamblea que fue propiciada por el vicepresidente Carlo Delgado, ahí se conoció que la mayoría de los miembros de la directiva de socios renunció a su cargo por lo que no activó ninguna fiscalización a la gestión de Antezana.

Los pocos socios junto al vicepresidente Delgado, determinaron conformar un Tribunal de Honor, en cumplimiento al artículo 54 del estatuto ambiguo que se maneja en la institución, esto con el fin de no dejar descabezado al club; siete socios fueron elegidos, entre ellos Luis Cossío, Víctor López, Helen Morales, Aldo Boyermán y Gustavo Ortiz como titulares, además de David Rivero y Serapio Humérez como suplentes.

Una vez cumplido este proceso, los socios decidieron hacer ingresar a los hinchas al salón, además de convocar al gobernador Pizarro que estuvo acompañado de parte de sus coautoridades.

En el encuentro, Carlo Delgado aprovechó la ocasión para mostrar una carta fechada con el 4 de marzo donde presentaba su renuncia irrevocable arguyendo malos manejos de la institución por parte de Antezana, incluso mostrando un documento donde se mencionaba que no había administradora porque ella ya habría renunciado hace varios días, pero continúa ejerciendo funciones de forma irregular.

Ante este panorama el pleno de la sala decidió pedir la renuncia de Antezana y encaminarse a la propuesta del gobernador para que el club San José sea declarado como patrimonio de Oruro, el gobernador pidió mucha responsabilidad sobre todo a los socios para dar los pasos correctos en esta propuesta para salvar al equipo orureño.

Según los lineamientos del estatuto que se maneja en el club, al existir una crisis dirigencial en el plantel, el Tribunal de Honor toma las riendas de la institución con el único objetivo de convocar a elecciones en el menor tiempo posible, se supo que a este grupo que conforma el Tribunal también se incorporará un grupo de hinchas para acompañar el proceso aunque legalmente este aspecto no es viable.