Mostrando las entradas con la etiqueta GRAN DIRECTORES TECNICOS DEL SANTO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta GRAN DIRECTORES TECNICOS DEL SANTO. Mostrar todas las entradas

miércoles, febrero 01, 2023

CASO FERRUFINO Fabol asegura tener documentación para demostrar que hubo confusión

 El abogado de la Federación Sindical de Futbolistas Profesionales de Bolivia (Fabol), Luis Caballero, declaró que la demanda interpuesta por la familia del entrenador Marcos Ferrufino (�?�) contra David Paniagua está equivocada, producto de una confusión y que este caso será esclarecido con la presentación de los respaldos.

Caballero relató que Ferrufino acudió a Fabol en busca de asesoría jurídica para cobrar una deuda de Sport Boys (2017-2018), pero no contaba con un contrato laboral y sólo tenía un comprobante de liquidación extendido por el contador del club de Warnes.

La agremiación hizo la representación ante la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), presidida en ese entonces por César Salinas Sinka  para que Ferrufino, Mauro Blanco y Yasmani Duk reciban el dinero que les correspondía por sus servicios, pese a que no contaban con un documento respaldatorio. La suma alcanzaba a los 47 mil dólares, de los cuales 32 mil correspondían al entrenador orureño.

En una nota de respuesta enviada por Fabol a la FBF sobre las pignoraciones de montos de los clubes, se pide a Salinas cumplir con su compromiso de gestionar el pago de la deuda que llegaba a los 47 mil dólares por estas tres personas y en la parte final se presenta un desglose de la deuda individual.

Entendemos que con esa nota más el comprobante que nos presentó el contador del club existió la confusión de parte del profesor Ferrufino, creyendo que ya nosotros habíamos recibido un dinero de la Federación dijo Caballero.

Es así que los hijos de Ferrufino iniciaron el año pasado una demanda contra Paniagua por la suma de 40 mil dólares (32 mil por Sport Boys y 8 mil por San José), afirmando que salieron cheques a nombre de su padre y que el dirigente de Fabol en ningún momento respondió a las llamadas para resolver este tema.

Por ahora, Paniagua comparecerá ante el juez este miércoles en la audiencia para conocer su futuro, todavía que el Ministerio Público pidió la detención preventiva por cinco meses en el penal de San Pedro.


jueves, enero 01, 2015

Causó dolor en la hinchada de San José, la partida de "Cata" Roque

Una vez que se conoció la noticia de manera oficial sobre la muerte del uruguayo naturalizado venezolano Walter "Cata" Roque, mediante este medio en la edición de ayer miércoles 31 de diciembre, expresaron su dolor y sentimiento mediante las redes sociales, recordando lo que hizo en su paso por el fútbol boliviano, particularmente por San José, equipo al que le sacó campeón en los torneos Apertura y Clausura del año 1995.

Pero el dolor no solo es en la afición deportiva de Oruro, sino también en varios jugadores o exjugadores en este caso además de dirigentes. Roly Paniagua, Carlos Laime, Freddy Cossío y Douglas Cuenca, coincidieron en señalar que "fue un gran maestro", a tiempo de pedir al Señor lo tenga en su Gloria.

De la misma manera, Marcos Ferrufino, actual entrenador de Nacional Potosí, aseguró que fue uno de los entrenadores del que más aprendió, "es un dolor grande para nosotros perder a un gran entrenador que con su sabiduría supo hacer bien las cosas en San José el año 1996 cuando me tocó defender la casaca de ese equipo en Copa Libertadores", manifestó.



"CATA" ROQUE

La gente seguidora de San José, recuerda con mucho agrado su paso por la dirección técnica del equipo orureño los años 1995 y 1996, contratado por el entonces presidente del club, José Sánchez. Armó el equipo con gente joven pero con muchas ganas de triunfar, entre ellos los arqueros Luis Ibarra y Carlos Laime; entre los jugadores estaban: Freddy Cossío, Hugo Brasil Rodríguez, Douglas Cuenca, Eduardo Villegas, Marco Herrera, Juan Carlos Daza, Miguel Terán, Luis Reyes y José Ernesto Campos, entre otros.

Casualmente definió los títulos del Apertura y el Clausura con el cuadro de Guabirá en Cochabamba (campo neutral). "Cata" Roque, supo hacer bien las cosas no solo en esas dos finales, sino también en el desarrollo de todo el campeonato, motivo por el cual dejó en el camino a equipos "pintados" como Bolívar, The Strongest y Oriente Petrolero.

Un año después encaró la Copa Libertadores, donde pasó casi sin mucho problema la fase de grupos, teniendo como rivales a Guabirá, América y Junios estos dos últimos colombianos. En octavos de final se midió con Barcelona de Ecuador, en Oruro venció 1-0 con gol de Marcos Ferrufino que había llegado para reforzar el equipo, en Guayaquil perdió 2-1, pero como en esa oportunidad no se aplicaba el gol de visita como ahora, es que el pleito se resolvió por la vía de los penales, donde los locales vencieron por 4-2.

Es el gran recuerdo que nos dejó a los orureños Walter "Cata" Roque, quien al margen de todo, supo manejar las cosas de manera muy profesional, dando siempre la cara y diciendo la verdad.



OTROS LOGROS

Como futbolista fue miembro de la selección de Uruguay, con la cual ganó la Copa América de 1956. Como entrenador dirigió a la selección de Venezuela entre 1978 y 1985, años en los que condujo al equipo en dos ediciones de la Copa América, dos eliminatorias al Mundial y un Preolímpico. Dejó una huella imborrable en los banquillos venezolanos, siendo campeón de Primera División en cinco ocasiones, una cifra que comparte con Orlando Fantoni y que solamente es superada por las siete estrellas del actual seleccionador nacional, Noel ‘Chita’ Sanvicente.

En Bolivia dirigió también al Oriente Petrolero y en alguna oportunidad estuvo al frente de la selección boliviana.

miércoles, diciembre 31, 2014

Se nos fue Walter "Cata" Roque

El uruguayo naturalizado venezolano Walter "Cata" Roque, falleció ayer en horas de la tarde en Caracas (Venezuela) a los 77 años, para quienes le conocieron fue un gran director técnico que en la temporada de 1995, logró el campeonato de la Liga estando al frente del equipo de San José.

En ese año, ganó los torneos Apertura y Clausura de la Liga, jugando casualmente en ambas ocasiones ante Guabirá. Un años después en 1996, condujo al equipo orureño hasta octavos de final de la Copa Libertadores, luego de pasar la fase de grupos se midió con el Barcelona ecuatoriano, donde por penales quedó en el camino, otra hubiese sido la historia si en esa época se hubiera contabilizado el gol de visita como un plus al igual que ahora, porque fue 1-0 en la ida y 1-2 en la vuelta, 4-2 en los penales.

"Cata" Roque con muchos éxitos en el fútbol, ahora pasó a mejor vida, por supuesto los orureños y quienes tuvimos el privilegio de compartir algunas cosas con este profesional, rogamos al Supremo Hacedor le tenga en su Gloria, paz en la tumba de Walter "Cata" Roque.

Wálter Roque, un maestro del fútbol, murió en Caracas



El extécnico uruguayo Wálter Cata Roque falleció ayer a los 77 años de edad en Caracas, Venezuela, donde había establecido su residencia. En Bolivia dirigió a los cruceños Oriente Petrolero y Blooming, y al orureño San José, con el que fue campeón de la Liga en 1995. Además tuvo un interinato de un partido en la selección nacional. Fue un maestro de entrenadores y también se dedicó a la formación de jóvenes futbolistas.

Comenzó como jugador. En su país natal actuó en el Atlético Bella Vista (1950-53), de ahí pasó a Rampla Juniors. Fue convocado a la selección uruguaya e integró el plantel que se coronó campeón de América en 1956 en Montevideo. También pasó por clubes de Argentina, Colombia y Venezuela.

Fue en el país “llanero” donde puso fin a su etapa como futbolista para dar paso a una exitosa carrera como técnico. Se naturalizó venezolano y dirigió a la selección de ese país durante varios años.

En Bolivia fue entrenador de Oriente Petrolero que en 1988 llegó hasta la tercera fase de la Copa Libertadores de América, dejando en el camino a grandes como los paraguayos Olimpia y Cerro Porteño, y el chileno Colo Colo.

El brasileño Carlos da Silva, integrante de ese equipo, lo recordó en una nota publicada en Señor Fútbol. “Cata decía que teníamos que jugar con ganas, a veces había equipos superiores pero era difícil que nos ganaran. Nos metía mucha garra. Ese era Oriente”.

En San José hizo historia cuando el equipo ganó su primer título liguero en 1995. “Te inculcaba mucha entrega y ser aguerrido. Como persona fue un hombre muy respetuoso, íntegro, nos dejó muchas enseñanzas a quienes tuvimos la suerte de ser dirigidos por él”, dijo Eduardo Villegas.

El extécnico de Venezuela César Farías utilizó su cuenta en Twitter para expresar el dolor por la partida del “maestro”. “Cata Siempre fuiste ejemplo, maestro y sabio para guiarnos a los que tuvimos el placer de estar cerca de ti. Descansa en paz fuera de serie”, escribió. También dirigió a la selección nacional, lo hizo por una invitación de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) para un amistoso en 2002.


martes, diciembre 30, 2014

Falleció Walter "Cata" Roque el recordado DT de San Jose Campeon 1995

Walter "Cata" Roque, exfutbolista y entrenador uruguayo con nacionalidad venezolana, falleció este martes a los 77 años en Caracas, informaron medios venezolanos.

Fue miembro de la selección de fútbol de Uruguay y como entrenador dirigió a la Vinotinto durante 7 años (1978-1985), participando en dos Copas de América, dos eliminatorias al Mundial y un Preolímpico. En el fútbol venezolano impulsó proyectos como el del Club Aragua, el Valencia FC y el Portuguesa de Acarigua, en la década de los años setenta.

En el fútbol boliviano también dejó su sello. Dirigió San José de Oruro, Oriente y Blooming en la década de los '80 y '90, además de selecciones juveniles. Con los santos fue campeón de la liga boliviana en 1995.

“Roly Paniagua era muy rápido y muy hábil, lo mismo que Eduardo Villegas. Se hacían los goles que se necesitaban y el estadio siempre estaba lleno. Trabajamos bien, íbamos a los médanos. Nos eliminó Barcelona por penales”, ”, contaba “Cata” Roque en una entrevista para la revista de la Conmebol sobre aquel equipo que un año después jugó la Libertadores.

"Cata" también dirigió aquel Oriente Petrolero que protagonizó la campaña más memorable del club en Copa Libertadores en 1988, donde acabó sexto. En la primera fase el club “refinero” dejó fuera de combate a Olimpia y Cerro Porteño de Paraguay y a Bolívar de La Paz. En la segunda, eliminó al poderoso Colo Colo de Chile, para finalmente sucumbir en la siguiente ronda contra el colombiano América de Cali. El fútbol sudamericano está de luto por Cata. Paz en su tumba.

viernes, noviembre 08, 2013

Marcos Ferrufino: ‘No podemos descartar ir al Mundial 2018’



Dirigió a equipos de Liga sin grandes figuras ni elevados presupuestos, pero hizo que esos planteles fueran protagonistas y lograran cosas importantes. Fue campeón con San José y casi siempre lo llevó a torneos internacionales. Con Real Potosí pasó algo similar y a Real Mamoré lo salvó de descender. “Con Bolivia ante los poderosos de Sudamérica podemos dar pelea. Es posible que no seamos primeros en la tabla, pero se puede clasificar a un mundial siendo cuartos”, dice el orureño.

— ¿Qué opinión le merece la campaña de Bolivia en las eliminatorias Brasil 2014?

— Que no ha sido buena para nada. Sabíamos que no íbamos a clasificar a un mundial con el técnico que viniera porque las cosas no se hicieron bien desde el principio, no trabajamos en divisiones menores y porque hay muchas cosas que no están bien, entre ellas no dan espacio a la gente joven y además no hubo una preparación adecuada.

— ¿La responsabilidad es de jugadores, técnico o dirigentes?

— Los jugadores no son culpables porque ellos trabajan con las condiciones que les damos, pero sí creo que hubo técnicos que nos dirigieron y nos marearon con tanta palabrería. No se hizo un trabajo adecuado y sólo se apostó a más de lo mismo, por eso la eliminatoria fue un fracaso. Ellos se quejaron de que no había tiempo, pero sólo miraron gente de afuera. Asumieron la responsabilidad y salieron con muchas excusas más que trabajo. No le dieron oportunidad a la gente de acá.

— ¿Cómo se debe encarar el presente y el futuro con la selección boliviana?

— Apostar de una vez a la renovación, a la gente joven que está con buen ritmo. La directiva tiene que planificar qué se hará y cómo se trabajará. Yo como entrenador pienso que el seleccionado de Bolivia debe ir a trabajar en cada ciudad con el elemento rescatable que exista. No descansar, sino aprovechar al máximo todo el tiempo que se tenga.

— ¿Bolivia cuenta con jugadores como para competir a nivel internacional?

— Por supuesto que tenemos material humano. Yo lo he demostrado en San José y donde me tocó ir a trabajar pulimos mucho y dimos espacio a jugadores entre 18 y 21 años. Ahora claro que nadie analizó ni vio eso que hicimos porque no se da importancia al trabajo de muchos técnicos.

— ¿El próximo seleccionador tiene que ser boliviano?

— Ésa es una decisión de los dirigentes, pero en lo personal, como director técnico profesional, me siento capaz de dirigir. Sé que hay dificultades, pero estoy convencido de que sabiendo lo que queremos se puede trabajar muy bien. Podríamos hacer un trabajo en cada departamento, con los diversos equipos. Encarar una labor personalizada en todo sentido.

— ¿Cuál sería su aval para dirigir a la selección?

— En los ocho años que estuve en San José, con los equipos sencillos que tuvimos, sin grandes presupuestos, siempre fuimos grandes protagonistas en la Liga. Siempre fuimos a un torneo internacional. En Real Mamoré faltaban cinco fechas y se iba al descenso, y lo sacamos de ahí. Hay resultados que nos avalan. Entonces yo pienso que es posible que en la eliminatoria no clasifiquemos primero, pero pienso que podemos clasificar a un mundial.

— ¿Usted tiene algún proyecto?

— Que tiene que haber un proyecto, tiene que haber y no sólo del entrenador, sino que la directiva debe hacer el suyo, saber qué quiere. Yo tengo, pero no lo presentaría para que no lo tomen o lo tiren a un costado. Si soy elegido, expondré cómo quiero trabajar junto con todo mi cuerpo técnico.

— ¿Ir al Mundial de Rusia 2018 es una utopía?

— No, no lo veo así; sería difícil, pero nunca lo descartaría. Lo que hace rato dije. Yo me caractericé porque mis equipos sin grandes condiciones con relación a otros fueran protagonistas y se clasifiquen a torneos internacionales. No podemos descartar ir a un mundial, porque eso sería como decirle al jugador que para Rusia 2018 sólo competiremos nomás, eso hasta puede quitar motivación. Siempre tenemos que trabajar con la idea de ir a un mundial. Ahora, pensar en eso no nos asegura nada, tenemos que trabajar ganándole al tiempo, pese a las grandes diferencias. San José suplió sus deficiencias.

— Bajo las condiciones en las que estamos, ¿no es mucha ilusión pensar en Rusia 2018?

— No, porque no estoy asegurando, pero sí pienso, sueño y trabajaría para intentarlo. Repito, no podemos decirle al jugador: “saben, vamos a participar nomás, vamos a hacer proceso y luego al 2022 iremos con todo”. Hay un tiempo desde ahora como para armarnos y encarar un trabajo que nos puede hacer soñar con ser cuartos. Con San José jugamos una gran Copa Libertadores y dimos pelea. Con todas esas diferencias, con Bolivia se puede pelear en la eliminatoria.

— ¿No es vender humo?

— Tenemos cuatro años. Pienso que con trabajo, planificación, dedicación y un plan bien comprometido de todos podemos, y sea quien sea el técnico hay que pelear siempre por competir, por clasificar. Ya te digo, no le vamos a decir al jugador “en esta eliminatoria no, en la próxima sí”; nada que ver. Tenemos que morir en el intento.

— ¿La Paz debe seguir siendo la sede de la selección?

— Sí, seguro, eso es importante conscientes de que estamos en desventaja en muchos aspectos, desde el competitivo, el económico y otros. Además no sólo es una ventaja natural, sino que La Paz es la sede natural e histórica. También nos brinda mejores condiciones que otras ciudades. Tenemos que aprovechar la altura de la mejor manera porque ya se dijo que ella sola no gana partidos. ¿Cómo? Bueno, cada técnico sabe sus cualidades. Tomando como parámetro a San José otra vez, durante muchos años hicimos que se haga imbatible, aunque luego nos ganaron, pero si se sabe aprovechar bien esta condición geográfica, se lo puede hacer.

— ¿Cómo pensar en una clasificación cuando nuestro nivel está bastante bajo?

— Yo pienso que es una mentira que nuestro nivel de juego sea malo. Sí estamos a una distancia del resto, pero creo que el futbolista boliviano, con sus deficiencias, tiene talento. Técnicamente somos mejores que muchos, pero físicamente estamos mal, entonces en eso tenemos que trabajar bastante. Uno debe analizar bien lo que tiene y el desafío del seleccionador está en cómo va a tratar de contrarrestar sus desventajas ante el resto. Brasil y Argentina nos sacan una gran diferencia, pero quedó demostrado que acá se les puede ganar y hasta golear.

— ¿Físicamente somos lentos?

— Seguro, pero ése y otros aspectos se pueden corregir mientras avanzamos, como se lo hace en los torneos internacionales de clubes. Corinthians era el campeón mundial de clubes y aquí los pudimos superar y afuera a ellos les costó hacerlo, entonces esas grandes diferencias que se señalan se las puede equilibrar con una forma de trabajo, como lo hicimos en San José.

— A propósito de San José, ¿Qué pasó con su salida?

— Viví en carne propia que una parte de la dirigencia no valora ni respeta al entrenador nacional. Si uno nuestro pierde tres partidos, lo echan, pero al extranjero lo aguantan. En San José di mucho, con poco logramos mucho y la verdad no entiendo. Y más que palabras pienso que mostré resultados. Por eso si se presentara una oportunidad en la selección, me siento capaz y sé que puedo sacar adelante un proceso, porque sé trabajar en la adversidad y con limitaciones.

— Ya está decidido que Xabier Azkargorta continuará un tiempo, ¿qué le parece?

— Pienso que todos tienen derecho a dirigir, a tener sus objetivos y sus aspiraciones, pero en este caso son también evidentes los resultados. Ahora, sin que se enoje nadie, del grupo que fue parte del proceso de Azkargorta muchos fueron técnicos y no precisamente buenos técnicos y hay muchos que no participamos de ese proceso y demostramos lo que sabemos manejando equipos. (Eduardo) Villegas no fue parte de ese grupo y mirá tantas cosas y títulos importantes que ganó; (Mauricio) Soria no participó de ese grupo y también hizo bien las cosas cuando le tocó dirigir y en mi caso creo que también pasa algo similar al de los anteriores nombrados, tengo una carrera con más cosas positivas. Entonces los del 93 habrán ido al Mundial, hicieron una buena campaña, pero como técnicos vemos que es otra la situación.

— ¿Entonces la dirigencia tendría que cambiar de opinión?

— Es la cabeza y como tal tiene que plantearse bien qué es lo que quiere y abrir mucho su horizonte. Si entre ellos hay falta de entendimiento y se pelean, pues no sé cómo estaremos en las decisiones. El tiempo se nos va cuando deberíamos planificar cómo haremos para encarar el próximo proceso, qué entrenador quieren. De acuerdo a cómo actúen hoy se verá si buscan otros intereses o quieren al fútbol. Son quienes tienen que tener la cabeza fría porque depende de lo que digan, hagan y se propongan para salir adelante.

— ¿Qué le hace pensar que el fútbol boliviano puede?

— El fútbol boliviano tiene buen nivel, hay mucha gente joven a la que podemos apostar y acudir. Creo que los más indicados para sugerir planes de trabajo, de cómo encarar el día a día de los clubes de la Liga, de la asociación somos los entrenadores y en parte los jugadores. El dirigente que conozca y se meta un poco más en eso, tendrá un mejor panorama para encarar la situación que tenemos actualmente. Uno se pone a analizar y no somos los peores. Muchos dicen que nuestros futbolistas no tienen talla como para pelear con los de afuera; más bien sí lo hacen pese a que les mandamos con una preparación limitada, se forman como pueden, con sus carencias y con su talento, y el resultado final es ése.

Perfil

Nombre: Marcos Rodolfo Ferrufino Estévez

Nacimiento: Oruro, 25 de abril de 1963.

Familia: Sandra Rojas (esposa); Marcos Mauricio, Douglas Rodolfo y Stefano Román (hijos).

Profesión: Director técnico.

Frontal y laborioso

Jugó como futbolista profesional entre 1985 y 1999. Estuvo muchos años en Bolívar —una década exactamente—, luego pasó a San José, The Strongest y cerró su carrera en Unión Central. Fue seleccionado boliviano desde 1986 hasta 1993, épica en la que estuvo al mando de Xabier Azkargorta, pero por algunas situaciones que no le agradaron dejó de ser parte de ese etapa futbolística en la Verde.

Como jugador, en varias oportunidades fue campeón boliviano e intervino bastante a nivel internacional en diversos torneos a nivel de clubes. Tras dejar el fútbol, durante un periodo fue asistente técnico, entre 2001 y 2005. Después se dedicó a la dirección técnica y hasta el momento ha dirigido a varios equipos: San José varias veces, Real Potosí y Real Mamoré. Con el santo fue campeón en 2005.

lunes, octubre 07, 2013

MARCOS RODOLFO FERRUFINO: “No podría jugar en esta época,sería expulsado en cada partido”

El Deber

Marcos Ferrufino, técnico de San José, hasta aquí marca un hito en la historia de los entrenadores de fútbol en Bolivia. Es el único que permanece en el cargo desde hace cinco torneos (2011), mientras algunos que iniciaron el certamen en curso tomaron sus valijas y regresaron a casa.

Reservado y pausado, cuidadoso y receloso, pero con una historia que contar recordó varios capítulos de su vida.

¿A qué se debe su prolongada permanencia en el cargo?

A los resultados y al trabajo. En todo este tiempo hemos realizado un buen trabajo y nos han acompañado los buenos resultados. Son siete años que formo parte de San José, el 2006 llegué como ayudante de campo, luego me quedé a dirigir en plantel.

¿Cuáles son sus logros deportivos como DT de San José?

El primer año (2007) logramos el título de campeón nacional, luego clasificamos a otra Copa Libertadores, disputamos una prelibertadores y jugamos cuatro veces la Copa Sudamericana.

¿En qué radica ese éxito?

A mí me gusta actualizarme permanentemente, pienso que ahí radica la base de cualquier éxito que uno pretende en la vida. Una vez por año voy a Argentina, tengo muchos amigos allá, este año fui a Chile. Hace poco el técnico del Corinthians (Tité) me invitó a hacer un seguimiento a su equipo, lo haré a fin de año.

¿Qué pretende?

Dentro de la metodología de trabajo, a mí me gusta armar equipos ofensivos. Siempre pido a los jugadores que vayan al frente, porque el fútbol moderno está en base al ataque, la gente quiere ver goles. Para eso es necesario armarse bien en defensa y tener un medio campo flexible, eficiente para la marca y en la creación. Son los conceptos del fútbol actual, nada es un invento.

¿Cómo llegan los resultados?

Con el tiempo, no se dan de la noche a la mañana, aunque hay algunas excepciones. Aquí tiene mucho que ver la disciplina táctica, el que un jugador sea aplicado en los conceptos y en la función que le toca desempeñar dentro del campo de juego.

¿Por qué el técnico boliviano no es exitoso?

Por muchas razones, pero sobre todo por la falta de confianza que los dirigentes deben depositar en él. Casi todos los dirigentes quieren un equipo puntero, eso está bien, pero la punta no es para todos. A la larga repercute no tener un buen plantel de jugadores, sobre todo en los tramos finales de un campeonato. Algunos dirigentes piensan que un club puede ganar con el nombre y muchos no invierten en la contratación de buenos jugadores.

¿Se trata mal al DT nacional?

Pienso que sí y eso duele. Duele porque no se le dan las mismas condiciones de trabajo que a otros, no se lo espera como a otros. En algunos casos, al tercer o cuarto partido un técnico boliviano tiene que estar recogiendo sus maletas, porque sabe que en cualquier momento se irá.

¿Cómo pueden hacerse respetar los entrenadores?

Pienso que estableciendo políticas claras con la Liga. En toda actividad de la vida se deben cumplir procesos, el fútbol boliviano es muy propenso a adelantarlos o a acortarlos antes de tiempo. Es necesario establecer algún tipo de norma que pueda controlar la contratación y el desempeño de los técnicos en Bolivia.

¿Qué opina de los técnicos extranjeros que vienen al país?

Yo pienso que en su mayoría vienen a quitar el espacio que debería ser ocupado por los técnicos nacionales. Aquí debo aclarar que han venido muy buenos técnicos extranjeros de los cuales aprendí bastante. Uno de ellos fue el profesor Jorge Habegger, que fue mi técnico en Bolívar. Ahora la culpa no es de ellos, sino de quienes los contratan, los dirigentes deben tener alguna razón en particular para traerlos.

¿Les tiene bronca a los técnicos extranjeros?

No, de ninguna manera, soy muy respetuoso. Sobre este tema, vi en la televisión lo que dijo el técnico de Oriente, Roberto Pompei. Si le tuviera bronca no hubiera ido a saludarlo, si gusta le puede preguntar a él mismo, para que sepa si miento o no. Nos encontramos en el túnel, le di la mano, le pedí disculpas por mi actitud, conversamos un rato y nos despedimos. Lo que sucede es que en la cancha se dan ciertas cosas típicas del fútbol y cuando la gente las saca de contexto es demasiado peligroso.

¿Es usted un comecamba?

Para nada. Soy boliviano, amo mi país, he trabajado en el Oriente Boliviano, en San José tengo muchos jugadores que son cambas, como Carlos Saucedo, ellos son los mejores testigos a mi favor. Que digan si alguna vez han sufrido un maltrato de mi parte, quisiera que alguno de ellos me diga si alguna vez los he insultado por ser cambas o porque alguno sea colla. Como técnico les exijo respeto y soy el primero en respetar.

¿Por qué pelea con los hinchas?

La verdad es que tengo mi carácter, como cualquier persona, vivo el fútbol con toda pasión, me gusta lo que hago. Sé que en algunas ocasiones me he equivocado y lo reconozco, es que hay gente que, por más que pague su entrada, no tiene ningún derecho de decirme lo que me dice.

¿Por qué cree que a usted le persigue la polémica?

Porque se interpreta de forma errónea lo que digo o lo que hago. A veces se magnifica lo que hice o se tergiversa lo que dije. En el fútbol se dicen y se hacen cosas, todo el mundo las hace, pero cuando me enfocan a mí, salgo como el malo de la película.

¿Qué clase de futbolista era?

Fui un privilegiado por tener una estatura que me permitió desenvolverme a un buen nivel. Fui parte, del que considero, el mejor Bolívar de todos los tiempos. Quizá no fui un jugador tan popular porque siempre he sido callado. Formé parte de todas las selecciones nacionales, dejé el fútbol jugando para el equipo (San José) de mi tierra (Oruro); la verdad, fui un bendecido como jugador.

¿Que tenía ese Bolívar?

Tenía un gran presidente como don Mario Mercado, un tremendo cuerpo técnico con el profesor Habegger, renombrados jugadores como Carlitos López, Jorge Hirano, Fernando Salinas, Carlos Borja, Vladimir Soria… Todo el equipo era muy bueno.

¿Qué características tenía?

Me gustaba ir de frente a resolver la situación, no fui de esos jugadores que manejen la pelota, sabía que cuando venía a mis pies debía patearla. Alguno de los jugadores de mi época me decían que era como una pared, porque no me podían sobrepasar

¿Por qué no formó parte de la selección que fue al Mundial?

Fui parte, estuve entre los convocados pero tuve que dejar la concentración.

¿Cuál fue la razón?

Es una larga historia, tenía que ver con el trato hacia mi persona, yo jamás dejé que me traten mal, menos aún en mi país; a estas alturas no vale la pena recordarlo.

¿Cómo fue su relación con Xabier Azkargorta?

No me gusta recordar ese capítulo, solo aclaro que no fue por falta de capacidad ni de aspiraciones, sé que pude haber sido un buen aporte para la selección, pero decidí dejar la concentración.

¿Fue un error abandonar la selección?

No, no lo creo… más bien, pienso que me hice respetar.

¿Con qué jugador de su época se identificaba?

Siempre me gustó el desempeño de Rolando Coímbra, fue un defensor boliviano con mucho temple, no le temía a nada. Creo que me veía reflejado en él y pienso que sin proponérmelo tenía el mismo estilo de juego. A Bolívar llegó el mundialista Adolfo Galván, que fue campeón con Argentina en 1978, de él aprendí mucho, valió la pena su contratación.

¿Quienes fueron los delanteros que más trabajo le dieron?

Sin duda que ‘Tucho’ Antelo, porque no jugaba solo, sino que tenía un buen acompañamiento de (Arturo) García y (Óscar) Ramírez.

Una vez Francisco Takeo me dijo que Ferrufino era un muro.

Siendo sincero, yo no podría jugar en esta época, seguro que hubiese sido expulsado en cada partido. Antes jugábamos muy fuerte y cada cual nos hacíamos respetar, eran otras épocas.

¿Cómo ve la realidad que vive el fútbol nacional?

Con mucha tristeza, no podemos ir más abajo de donde estamos. Necesitamos levantar el nivel del campeonato local y el de la selección. En estos últimos años puedo decir que el único extranjero que llegó con una calidad admirable fue (William) Ferreira, los demás jugaron bien un determinado número de partidos y se perdieron, él es constante en su rendimiento.

¿Cómo se puede clasificar a una Copa del Mundo?

Para mí la clave es el cambio de mentalidad. Se pueden cambiar técnicos, jugadores y dirigentes, si no se cambia la mentalidad todo seguirá igual. Así como estamos es imposible ir a un Mundial y si no cambiamos, nunca iremos a una Copa del Mundo.

¿Qué sueños tiene?

Soy muy soñador y muy trabajador, trabajo bastante para cumplir mis sueños. Todos sabemos que Santa Cruz es la plaza más importante en el fútbol boliviano, me gustaría dirigir Oriente o Blooming, trabajaré como lo hago con San José, así me conocerán de primera mano

lunes, enero 28, 2013

Marcos Ferrufino: ‘No queremos ser relleno en la Copa’

La Razon



San José tiene un grupo muy complicado en la Copa Libertadores de América en la que al margen de enfrentar a rivales complicados debe realizar largos viajes a Sao Paulo, Bogotá y Tijuana.

El técnico Marcos Ferrufino cuenta los planes que tiene con el santo para afrontar la cita internacional y el torneo local al que tampoco va a descuidar porque el título es el principal objetivo.

— ¿Cómo va a llegar San José al estreno en Copa Libertadores de América?

— Consideramos que podemos llegar con un buen ritmo de competencia ya que empezamos el torneo Clausura. También estamos viendo la posibilidad de jugar amistosos internacionales. Hay que equilibrar el aspecto físico ya que el corto receso de uno a otro torneo no nos ha dado el tiempo para trabajar mejor.

— ¿Es posible incorporar otro refuerzo?

— Están Carlos Lampe y Diego Cabrera, necesitamos un par de refuerzos más, estamos analizando algunos videos y escuchando ofertas, sería bueno que venga un marcador central más.

— Entre el torneo local y la Copa tienen un calendario comprimido. ¿Qué planificación realiza el cuerpo técnico para aguantar ese trajín?

— Estamos analizando ello, sabemos que los partidos entre el torneo liguero y la Copa están pegados, ya que entre unos y otros tenemos muy poco tiempo para el descanso y la recuperación. Estamos preparando un equipo paralelo con gente joven con lo que estamos trabajando, ellos tendrán esa oportunidad que buscan porque un sólo plantel que juegue dos campeonatos es imposible sostener. En el cuerpo técnico hemos tomado esa decisión.

— ¿Entonces, se dará mayor prioridad a la Copa Libertadores de América?

— Es complicado para los clubes bolivianos participar en dos competencias. Para San José la Liga y la Copa son importantes, este año queremos hacer todo lo posible para lograr el título a nivel nacional, pero también está la responsabilidad grande de representar al país en la competencia internacional, así que nos encontramos entre la espada y la pared.

Ello nos obligará a definir por algún torneo. En este momento la misión es pelear la fase, es decir, avanzar y no solamente participar por participar o ser rellenos de la Copa.

Para eso será importante ganar o asegurar las unidades de los partidos que jugaremos en casa.

— ¿Cómo califica la serie que le ha tocado al club?

— Es complicada aunque las comparaciones son odiosas, pero uno debe pisar tierra y ver que nuestro fútbol en lo económico no invierte mucho como lo hacen los demás clubes del área sudamericana, pero estamos motivados porque es una serie linda, así que trabajamos pensando en avanzar.

—¿Les comentó a los jugadores que este torneo puede marcar su futuro?

— No solamente para los futbolistas, sino para los entrenadores también, porque uno muestra su trabajo y por ello tiene que aplicarse en todos los aspectos relacionados a la parte táctica. Soy consciente de que tengo experiencia, pero sé también que me falta muchísimo, por eso siempre estamos actualizando nuestros conocimientos, espero no equivocarme en las decisiones. Para ello también necesitamos tener partidos amistosos para afinar algunas cosas en lo táctico.

— ¿Considera que pasar a la siguiente instancia sería demostrar que nuestro fútbol está en ascenso?

— Hay que trabajar muchísimo, se sigue viendo que se cometen errores y una prueba de ello es lo que pasó con la selección Sub-20, que la verdad preocupa su rendimiento. Tenemos que tomar este tipo de certámenes con seriedad y responsabilidad.

Lógicamente avanzar tiene una gran significado, especialmente para nuestro fútbol y todos creo que deseamos aquello, así que trabajaremos e iremos partido a partido.

— ¿Qué debe cambiar en el fútbol boliviano, especialmente en lo relacionado a la organización de sus torneos?

—Lamentablemente en nuestro país no dan prioridad a los equipos que están jugando eventos internacionales o representando al país. En lo personal lo viví cuando me tocó participar, hubo temporadas en las que tenía que llegar de viaje a las cuatro de la tarde para jugar en horas de la noche por el torneo local, aquello creo que no cambió mucho, ojalá ahora haya comprensión por parte de los dirigentes que puedan colaborar a los clubes que estamos en la Copa . Todos sabemos que esto es de ida y vuelta hoy jugaremos nosotros, mañana tal vez no estemos en este campeonato, estarán otros planteles y en ese momento nosotros estaremos prestos a colaborar.

— ¿Se anima a darle un mensaje al hincha de San José?

— Queremos avanzar, la dirigencia está realizando el esfuerzo económico para potenciar el plantel, trataremos de fortalecer el grupo con mucho trabajo y entrega. Al hincha le pedimos y agradecemos su apoyo.


viernes, enero 11, 2013

Walter "Cata" Roque El DT de más clubes en la Libertadores

Campeón de la Copa América con Uruguay en 1956, puntero izquierdo escurridizo, aprendió con los grandes para luego llevar su fútbol por Sudamérica. En la pizzería de su hijo Gustavo, en Caracas, se siente cómodo para recordar. Técnico de partidos inolvidables de la Selección Vinotinto, conoció la Libertadores en sus inicios y condujo 8 equipos diferentes en 12 ediciones, siempre peleando para llegar lejos y potenciando a los cuadros más modestos.

-¿El Maracanazo marcó el comienzo de su carrera?
-En 1950 debuté con Bella Vista y el primer partido después del Maracanazo fue con Peñarol. Obdulio Varela gritaba y yo medio le falté el respeto, le decía: "No pasa nada con ustedes, Negro". No me hablaba, pero cuando faltaba poco hizo un gol Hohberg. Agarró la pelota, se acercó a donde estaba yo y me dijo: "Pibe, tomala, da la pasada", para que sacara del medio. Se dio media vuelta y se fue.

-¿Cómo influyeron los técnicos uruguayos en su formación?
-La experiencia fue muy grande. Tuve a Héctor Castro, el Manco, campeón del mundo en el '30, tenía una manera rápida para decir las cosas. "Si no podés marcarlo, subíte arriba a caballo". Era muy vivo. Con Brasil me marcaba el grandote Djalma Santos, que pegaba mucho y el Manco me dice: "Cuando cae, hace más ruido que vos". Había que poner el cuerpo, esa picardía era clásica en la enseñanza. Tuve también a Juan Carlos Corazzo. Hugo Bagnulo tenía esa bohemia de la calle. Un día habíamos perdido 1 a 0 porque un defensor quiso salir jugando. Nos reunió a todos y dijo: "Yo voy a decirles una sola cosa, me la contestan más adelante. ¿Qué es mejor, tirar la pelota para la tribuna o perderla y que el contrario haga el gol? No me contesten hoy". Tuve dos grandes preparadores físicos, Alberto Langlade en Uruguay y Adolfo Mogilevsky en Argentina. Si eran 10 vueltas a la cancha, les gustaba que diéramos 12, que no aflojáramos.

-Su primera salida fue a Atlanta, en Argentina...
-Me hizo cambiar mucho el fútbol argentino. En el vestuario había un cuidado con el jugador, las medias, los balones, la disposición para entrenar, no había quién llegara tarde. Vivían para el compañerismo. Luis Artime me decía que le diera la pelota para el lado que corría, así no la perdía, cosas que uno ignoraba.

Walter Roque muestra el cuadro de un equipo de Atlanta que él integró. Es el último de pie a la derecha. Fotos: Miguel Vallenilla

-¿Compartió con Carlos Griguol y Osvaldo Zubeldía?
-Griguol fue siempre un caudillo, ayudaba los 90 minutos con palabras, jamás un insulto. A Zubeldía lo tuve de compañero y de entrenador. Manejaba los partidos en la cancha atacando a espaldas de los contrarios, decía que lo más feo era correr para atrás. Uno fue juntando todo eso.

-¿Cómo llegó a Colombia?
-Hohberg me llevó a Cúcuta. Había un nivel muy alto. Colombia me dejó el juego de conjunto, se tocaba mucho la pelota.

-¿Y a Venezuela?
-Me llevó (Julio César) ‘Poroto’ Britos y Wálter Gómez vino desde Manizales. Era uno de esos jugadores que nacieron para ser cracks sin que nadie les enseñara. En Venezuela me siento millonario por la tolerancia y el apoyo moral que me dieron, he sido muy respetado.

-¿Cuál es el mejor recuerdo de la Libertadores?
-La mejor actuación fue la del Atlético San Cristóbal (1983), se armó sobre la marcha con una responsabilidad grande de los propios jugadores, porque el cuerpo técnico éramos mi ayudante y yo, el médico iba a veces. Llegaron Carlos Horacio Moreno, Carlos Maldonado, Pedro Febles, Gaby Barreiro. Había que ganar y en Ecuador fuimos un gran equipo. El jugador tiene que sentir esa rebeldía interior. Cuando vinimos, la caravana hasta San Cristóbal demoró 6 horas. En la semifinal empatamos con Peñarol, el campeón intercontinental.

-¿Y las primeras Copas con el Valencia (1972 y 1974)?
-Había jugadores de primera línea, como Fernando Areán, que venía de Millonarios. Le hicimos partido a Peñarol. Al estadio iban los amigos de los directivos, de la colonia italiana. Peñarol mejoraba su equipo para la Libertadores y nosotros nos contentábamos con lo que teníamos. Después fui campeón con Portuguesa y volví al Valencia.

Los ocho clubes que dirigió en la Copa Libertadores: Valencia FC, Galicia Fc, Estudiantes de Mérida, Atlético San Cristóbal (todos de Venezuela), Oriente Petrolero (Bolivia), Progreso (Uruguay), San José de Oruro (Bolivia) y Deportivo Táchira (Venezuela)

-¿Con Galicia (1975 y 1976) sí iba más público en Caracas?
-Llevaba mucha gente, los inmigrantes españoles hacía poco que habían llegado y les gustaba el fútbol. Empezaban a surgir jugadores venezolanos. Goleamos a Nacional de Quito. Al año siguiente enfrentamos a River y aguantamos el primer tiempo. Yo siempre le pido al jugador la rebeldía de no sentirse vencido. Estaba Luis Mendoza, el venezolano por el que siempre me preguntaban.

-¿Cómo era Richard Páez en Estudiantes de Mérida de 1977?
-Richard hacía jugar al resto. Veía el fútbol de otra manera, fue muy experto siempre. Tenía poco la pelota en los pies, tocaba, practicaba el fútbol que le gustaba. Los importados (Juan José) Scarpeccio y (José Enrique) Chiazzaro ponían a mover a los defensores. En Mérida la gente siempre respondió y ganamos en Perú. En el segundo año (1978), varios muchachos se fueron del fútbol, estudiaban y no lo veían como una profesión. Hicimos buenos partidos en Paraguay.

-En Progreso (1987 y 1990) compartió con el Presidente de Uruguay Tabaré Vázquez...
-Tabaré fue presidente de la República porque primero fue presidente de Progreso. En las calles de toda esa barriada grande de La Teja estaba candidateado. Tuvo el apoyo de la gente trabajadora, era una persona del fútbol. Puso un comedor para las categorías menores, hizo una cancha auxiliar. Yo iba con una camionetita a pedir la comida para las concentraciones, la gente colaboraba. Los partidos de Libertadores se jugaron en el estadio (Centenario), con más de 30 mil personas. (Luis) Heimen era un volante ofensivo muy bueno, César Vega un buen zaguero, (Erardo) Cóccaro un perro de presa, (Johnny) Miqueiro el goleador. La segunda vez ya me llamaron para la Copa. Las pretensiones eran superiores, pero se fueron yendo algunos. Jugaba Leonardo Ramos, que ahora es el técnico.

Al frente del Atlético San Cristóbal de Venezuela (es el primero desde la izquierda). Llegó a semifinales de la Libertadores de 1983

-¿Cómo recuerda la buena campaña de Oriente Petrolero en 1988?
-Hicimos una buena preparación, teníamos a (Roberto) Brunetto, un defensor argentino; al arquero (Carlos) Trucco, la experiencia de (Erwin) "Chichi" Romero. Gran jugador, ordenaba y le pegaba muy bien. Víctor Hugo Antelo estaba siempre cerca del área. Eliminamos a Olimpia de visitante y a Colo Colo. Casi vamos a la semifinal con Nacional.

-En Oruro lo siguen recordando por el título con San José, que jugó la Copa del '96. ¿Cómo fue esa etapa?
-Hay fanáticos de San José en todo el país, porque la gente se va a temprana edad. La altura marcaba diferencia. Roly Paniagua era muy rápido y muy hábil, lo mismo que Eduardo Villegas. Se hacían los goles que se necesitaban y el estadio siempre estaba lleno. Trabajamos bien, íbamos a los médanos. Nos eliminó Barcelona por penales.





-Para la última Copa con Táchira (2001), tuvieron que jugar primero con los mexicanos...
-Les ganamos a Atlante y Cruz Azul. Ese equipo tuvo un comportamiento táctico muy grande. Tenía dos volantes argentinos: (Juan José) Cardinal y (Claudio) Rivadero. Estaban Tortolero, el brasileño Giovanni Daniel, el goleador (Diego) Herrera, Angelucci, pero la Libertadores la jugamos el año siguiente y ya se habían ido varios.

-¿Qué le diría a los técnicos que van a jugar la Copa?
-Que hay que armar un equipo muy compacto, para ser ganador de local y que afuera se pare bien, toque, tenga la pelota. Por eso hace falta reforzarse con jugadores de gran personalidad.

Después de 83 partidos coperos, títulos en distintos lugares y vivencias con los grandes de todos los tiempos, hay que tomar nota cuando habla "Cata" Roque. Decenas de sus dirigidos lo ponen en práctica como técnicos.





lunes, diciembre 26, 2011

Marcos Ferrufino: ‘En el fútbol ha mejorado la corrupción’.

La Razon


— ¿Cómo fue la temporada futbolística para usted?

— Positiva porque el llevar a dos equipos (Real Potosí y San José) a dos torneos internacionales tiene que ser positivo, algo que nadie lo consigue así por así. Se trabajó bien, aparte fuimos a dos equipos que estaban comprometidos con el descenso, nadie creía en alguna clasificación, así que como cuerpo técnico boliviano demostramos nuestra capacidad. Nosotros sabemos valorar nuestro trabajo y ojalá que la gente también.

— ¿Con San José costó más?

— Llegamos a dirigir un equipo que estaba atravesando un momento complicado; tardamos un tanto en hacer entender al grupo nuestra forma de trabajar, pero hacia el final ellos (los jugadores) comprendieron, y el rendimiento empezó a crecer hasta alcanzar la clasificación a un torneo internacional, así que nos sentimos tranquilos y le agradecemos a la gente su apoyo.

— ¿Qué pasó con Real Potosí?

— En Real Potosí hicimos un buen trabajo, prueba de ello es que el plantel también irá a un certamen internacional. Tomamos la decisión y dejamos el club, intentamos hacerlo de buena manera, pero (los dirigentes) se han portado mal con nosotros, aún nos adeudan un dinero por la clasificación y un salario, y nadie dice nada. La verdad que en el fútbol existe gente mala. En este caso ellos dijeron que no nos adeudan nada, y es que no tenemos ningún contrato para demostrar que nos deben aquel premio. La verdad es que da pena que asuman ese tipo de situaciones y sobre todo denigren el trabajo que uno ha realizado cuando su equipo jugará una competencia internacional.

— Viendo cosas buenas, ¿con qué se queda de lo que hizo este año?

— Con la promoción de jugadores y el apoyo a otros que ya estaban en la vitrina. En Real Potosí hemos dado continuidad a gente joven como Ronny Jiménez, Gerardo Yecerotte, Luis Torrico, Ariel Juárez; en San José también dimos posibilidades a gente que no estuvo jugando, como Sandóval, Escalera, Irahola, gente que ahora va a jugar la Copa AeroSur. También a Douglas Ferrufino (su hijo), que llegó a principio de año, cuando estaba dirigiendo Víctor Hugo Andrada, se ganó su lugar con trabajo, la gente lo quiere aquí, en Oruro, así que está trabajando bien, esperando que pueda seguir creciendo en su fútbol, adquiriendo mayor confianza y sobre todo tenga continuidad.

— ¿El peor momento fue el error cometido al incluir en un partido cinco jugadores extranjeros, contraviniendo la norma?

— Sin duda alguna, ahí uno demuestra que es ser humano, que puede cometer cualquier momento un error, infelizmente aquello pasó, pero no pasó a mayores. Hubiese sido complicado que ahí nos eliminen, pero Dios ha querido que sigamos porque cuando uno trabaja honestamente Dios lo sabe. Por ejemplo, yo valoro el trabajo que hizo el presidente de The Strongest (Kurt Reintsch), cuando hablé con él me di cuenta del tipo de persona que es y creo que con méritos propios su equipo alcanzó el campeonato.

— ¿Por qué, si renunció a San José, sigue en el cargo?

— Bueno, sí anuncié que me iba, pero en ese momento noté muchas injusticias en el fútbol, que está manejado por muchos intereses y aquello a uno lo lleva a ser frontal. Con Real Potosí no merecíamos ser sólo subcampeones, sino el título, y sabemos que hay cosas que no están bien, hubo cosas raras para que Bolívar fuera campeón. Ahora, con San José, peleamos desde abajo y tratamos de llegar al campeonato, pero tantas cosas malas aún están a la orden del día.

— ¿El fútbol boliviano fue mejor este año que en los anteriores?

— No, yo creo que ha empeorado; por el contrario, ha mejorado en lo referente a la corrupción, estoy convencido de aquello. La verdad, se volvió un fútbol de pura ambición económica, lamentablemente creo que en nuestro país no vamos a cambiar nunca, y es que vemos que cada día estamos peor.

— ¿Así como está nuestro fútbol quisiera dirigir alguna vez a la selección nacional?

— Bueno, uno como boliviano y como técnico siempre sueña con ese tipo de posibilidades. Cuando fui jugador soñé con llegar a la selección y ojalá en este ámbito, el de entrenador, se me cumpla, por todo lo que estamos haciendo con el profesor Teodoro Cárdenas (el preparador físico con el que trabaja). Ojalá algún día nos valoren y nos den esa posibilidad porque sabemos que podemos trabajar y darle satisfacciones al pueblo boliviano que conoce de fútbol.

— ¿Qué hará este fin de año?

— Es el único tiempo que tengo para compartir con la familia, en mi caso me veo con ellos cinco o seis veces durante la temporada, porque ellos radican en La Paz, sin embargo, me siento tranquilo porque tengo 25 años de matrimonio y un hogar muy unido, lo que me da la tranquilidad para realizar mi trabajo que, como todos saben, conlleva también una serie de riesgos y sacrificios que muy pocos entienden, pero que la familia apoya.

lunes, noviembre 16, 2009

Marcos Ferrufino, recomienda que San José siga entrenando


La Patria
El director técnico de San José, Marcos Ferrufino anunció que el equipo retornará a los entrenamientos hoy lunes en horas de la tarde, pese a estar eliminados del torneo Play Off de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, después de perder por la vía de los penales el pasado sábado ante Oriente Petrolero.

Resulta que San José, aún tiene una oportunidad de llegar a un evento internacional, más propiamente a la Copa Sudamericana de la gestión 2010, eso considerando que los terceros de los torneos Apertura y Clausura, deberán jugar por una plaza a esa competencia, en este caso Oriente Petrolero y San José, tienen esa opción. Claro que si es Real Potosí u Oriente Petrolero el que se consagre en este Play Off, no habrá la necesidad de jugar ningún partido, porque automáticamente San José, estará en la Sudamericana del 2010.

“Lo que pretendemos es llegar bien preparados al compromiso que jugaríamos con Oriente Petrolero, considero que es una gran chance para nosotros de poder llegar a un evento del orden internacional. Así que tenemos la revancha a la vuelta de la esquina, por eso seguiremos trabajando con las mismas armas que lo hicimos hasta ahora para llegar bien a ese partido”, afirmó Ferrufino.

Lógicamente son los dirigentes los que definirán si el equipo continúa entrenando o qué pasa, porque es también para tomar en cuenta que San José, está eliminado y no tendrá ingresos por recaudaciones y el partido de definición con Oriente Petrolero, se jugaría recién a mediados de diciembre en Cochabamba, sin embargo el entrenador del equipo “santo” recomienda que el trabajo continúe para no perder ritmo futbolístico, “nosotros tenemos planificado volver a entrenar desde este lunes en horas de la tarde, luego veremos cuáles son las instrucciones en la reunión que seguramente sostendremos en horas de la noche con los dirigentes”.

ANALISIS

A tiempo de hacer un análisis sobre lo que sucedió en el partido que sostuvieron el pasado sábado en Santa Cruz, ante Oriente Petrolero, donde terminaron perdiendo por uno a cero y luego en los penales no les fue bien, Ferrufino manifestó que la actuación del arbitro Oscar Maldonado, no fue la más adecuada, “creo que las cosas nos estaban saliendo bien en los primero 45 minutos, luego el árbitro nos perjudicó con la expulsión de Ricaldi, al margen de cobrar todo en nuestra contra, eso nos obligó a retroceder mucho”.

Luego agregó: “Por ejemplo a mí me expulsó sin que haya dicho ni una sola palabra, cuando le pregunté ¿por qué?, me respondió que le habían comentado algo malo de mí y eso me sorprende, entonces como conclusión sacamos que hay cosas que están pasando en el fútbol boliviano que me deja muy preocupado,” explicó.

Luego refiriéndose a lo que sucedió en la definición del pleito mediante la ejecución de penales, donde Da Rosa, Díaz, Parada y Palavicini fallaron a su turno, dijo que en esta clase de definiciones todo puede suceder como pegarle al mismo palo en tres ocasiones, “en el fútbol todo puede suceder, esto de los penales es para cualquiera, al margen que los de Oriente Petrolero practicaron todos los días, pese a eso Daniel Vaca respondió muy bien por eso estuvimos a punto de definir el partido y clasificar pero como son los penales como una lotería nos quedamos en el camino”.

Para finalizar dijo que las cosas no terminan ahí, que si bien es cierto que quedaron eliminados del campeonato, hay una leve esperanza de jugar un partido extra para definir una clasificación a una competencia internacional, “lamentablemente nos quedamos en el camino, ahora sólo nos queda levantar la cabeza y pensar en lo que viene”, aseguró.

lunes, septiembre 21, 2009

Al grano. Marco Ferrufino : ❛❛La disciplina fue la base❜❜


El Deber

Marcos Rodolfo Ferrufino dice que tiene una estrella que lo guía en el fútbol. Como jugador fue exitoso, sobre todo en filas de Bolívar, con el que dio varias vueltas olímpicas. Tras su retiro se dedicó a la dirección técnica y en su primera experiencia en el ámbito profesional se consagró campeón con San José en 2007. Desde abril de 2008 no se sabía nada de él en el ámbito futbolero, hasta que Real Mamoré lo contactó y fue su técnico en los últimos seis partidos del torneo Clausura. Con una gran campaña, logró que el beniano eludiera la zona de descenso y estuvo a punto de clasificarlo a la segunda fase.

- ¿Cómo fue esta ‘aventura’ de agarrar, a poco del final, un equipo condenado al descenso y liberarlo de todo en pocos partidos?
- Decidimos arriesgar porque a nosotros nos gustan los retos. Estábamos sin trabajar y nos animamos junto con el profesor Teodoro Cárdenas a viajar, en principio a Buenos Aires, a fin de hacer un seguimiento al trabajo del Club Huracán. Estuvimos durante 15 días y aprendimos mucho. Cuando retornamos volvió la preocupación porque no aparecía nada, hasta que surgió el llamado de Real Mamoré. Analizamos la situación en la que estaba y, aunque era difícil, no era imposible. No nos fijamos mucho en la parte salarial, ésta tampoco era buena, pero queríamos trabajar y demostrar que los profesionales nacionales somos capaces.

- ¿Por qué Real Mamoré no obtuvo buenos resultados en gran parte del torneo y, de pronto, logra una seguidilla de triunfos que lo sacan del descenso?
- La gente, en la calle, nos contaba que en el plantel había indisciplina. Nunca supimos si era cierto o no. Nosotros, desde el primer día, fuimos claros con los jugadores, les dijimos que la disciplina era la base del trabajo, unimos al grupo, hicimos que el día a día fuera ameno y sobre todo pusimos normas de entrada, como la puntualidad, que es lo primero que debe existir en el profesionalismo. Los jugadores entendieron el mensaje y no tropezamos con problemas disciplinarios en ningún momento.

- Real Mamoré, aparte de salvarse, peleó hasta el último momento para clasificarse. ¿Este equipo tenía para dar más?
- Hubiésemos querido agarrar al equipo antes, o por lo menos con cinco unidades sumadas. La cosa habría sido diferente. Pero no nos lamentamos, lo que hicimos fue trabajar, apostar por lo nuestro, arriesgarnos a ver hasta dónde llegábamos. Aquí hay que destacar la voluntad, las ganas que le pusieron los 30 jugadores. Sumamos la cantidad necesaria para salvar al equipo, nos faltó un poco para clasificarlo, pero lo primero era el librarse del decenso.

- ¿Cómo se adaptó a un equipo desconocido y con problemas?
- El corto tiempo lo aprovechamos bien, el profesor Teodoro Cárdenas programó labor en doble turno para recuperar a los jugadores en la parte física y corregir en la táctica las deficiencias en defensa y en ataque. El cuerpo técnico trabajó al máximo y la respuesta del grupo de jugadores fue generosa. Los resultados así lo afirman.
- ¿Qué papel tuvieron el cuerpo técnico, por una parte; el equipo, por otra, y los dirigentes? ¿También jugó la afición ?
- Tal vez al principio la afición no creyó, el club había cambiado ya varios entrenadores y seguía en el fondo; sin embargo, tras el primer triunfo ante Universitario la gente reaccionó, se dio cuenta de que el equipo había cambiado de actitud. Nosotros fuimos a trabajar, no fuimos a robarle ni a sacarle el dinero a nadie. La dirigencia nos dio total apoyo para cambiar y ése fue un respaldo importante. En los últimos partidos la hinchada retornó al Gran Mamoré, renacieron el apoyo y la alegría, hasta habían las tradicionales olas mexicanas. Uno miraba hacia la tribuna y veía rostros sonrientes.

- ¿Cuál es el mensaje que se puede rescatar de lo que sucedió, con varios técnicos que pasaron antes y no pudieron hacer nada, y uno que llegó el final y logró lo que ningún otro pudo?
- A mí no me gusta hablar de la gente que trabaja en mi rubro y menos de la que estuvo antes, pero hay cosas que molestan bastante, pasaron cosas de las que me enteré y ojalá este tema podamos analizarlo en algún otro momento. Simplemente, esto nos deja como enseñanza, y ojalá que a los dirigentes también, que en el país hay material humano con capacidad.

- ¿Cree que los resultados como los que se dieron con Real Mamoré, invitan a que se crea en el profesional boliviano?
- Primero, uno no debe creer que porque fue buen jugador, puede ser buen técnico, uno debe estudiar, prepararse y en mi caso, aparte de ello, tengo las enseñanzas del profesor Teodoro Cárdenas que es un profesional de gran capacidad y cualidades; además, a él le gusta compartir lo que sabe, le encanta estar actualizado, lo que dice mucho de él, y, sobre todo, te impulsa a seguir cultivándote. El fútbol es muy cambiante y para ello hay que leer y observar bastante. Considero que en el país existe potencial, simplemente que los dirigentes deben confiar y arriesgar junto con ellos para sacar adelante al fútbol boliviano. Lamentablemente a los directivos les gusta la gente extranjera y muchas veces ni siquiera saben lo que contratan. Ojo, no estoy en contra de los entrenadores de afuera, porque en algunos casos dejan enseñanza.

- ¿Resultó diferente dirigir a un equipo de Trinidad con respecto a hacerlo en Oruro con San José?
- Nosotros, siendo orureños, recibimos más cariño en Trinidad que en Oruro. El recibimiento y el apoyo de la gente beniana fue desde el primer momento. Uno a veces piensa que porque es de occidente las cosas serán diferentes, pero esa afición nos hizo sentir como en casa, por ello le agradecemos su calidez y amabilidad.

- Ferrufino ha dirigido poco, apenas dos clubes ligueros, ¿está consolidado como DT?
- No, uno nunca deja de aprender, todavía me falta mucho, sufrí para llegar a este lugar, para dirigir equipos profesionales, me costó porque primero dirigí divisiones menores, creando mi escuela; luego fui técnico de equipos de la asociación como Don Bosco y quiero agradecer a sus dirigentes; luego Zuraca, equipo con el que estuvimos a punto de salir campeones, pero los dirigentes decidieron sacarlo del torneo. En San José primero fui asistente técnico de Vladimir Soria y, finalmente, pude dirigir en la Liga. Hice un proceso.

- El jueves por la noche, en Potosí se dio otro resultado. ¿Qué opina con respecto a Wilstermann, que estuvo metido en la zona del descenso y cuál es su opinión sobre Nacional Potosí?
- A veces los dirigentes no toman en serio las cosas, y como está el fútbol, sabemos que debemos mejorar. Necesitamos por lo menos entre ocho a diez años para hacer un proceso y en ese tiempo cambiar todo esto, ojalá se dé la oportunidad, porque todos los que estamos inmiscuidos en el fútbol debemos trabajar en forma conjunta. Uno ve a equipos grandes como Wilstermann, que adeuda a su plantilla tres o cuatro meses de salario, y aquello repercute en el rendimiento del grupo. O la inexperiencia de dirigentes como los de Nacional Potosí, que por no tener roce pecaron en muchas cosas. Es diferente estar en la asociación que en el profesionalismo.

- Sobre Nacional, ¿tiene algún sentimiento por haber sido Vladimir Soria el que haya tenido que sufrir el descenso? Se lo pregunto porque usted, en su época de jugador, con Soria más que compañeros, fueron buenos amigos.
- A mí me da mucha pena, pero el fútbol es así; uno aprende con cosas que le pasan en la vida y en Nacional Potosí seguramente aprendieron mucho. En relación a Vladi, tengo un sentimiento de tristeza porque él ganó cosas importantes, sobre todo con Bolívar. Creo que es un técnico capaz, sé que se va a levantar, va a mirar para el frente por su personalidad y capacidad, porque es un entrenador al que le gusta aprender y superarse, y seguro que en el próximo torneo estará en algún equipo.

- A propósito, ¿qué recuerdos tiene Marcos Ferrufino de su época de jugador?
- Tuve vivencias importantes en los diez años que jugué en Bolívar, creo que fueron ocho títulos ganados. Participé en varias Copa Libertadores. Tuve que dejar el club por los problemas con Antonio López. Luego fui a The Strongest, otra gran institución, después recalé en mi tierra, Oruro; finalmente, a pedido de mi amigo y técnico Fernando Salinas, a quien le envío saludos, fui a Unión Central de Tarija, donde concluí mi época de jugador. Siempre me consideré un jugador con mucha regularidad.

- Después de retirarse, ¿cómo nació la idea de seguir la carrera de director técnico?
- Bueno, creo que nací con una estrella porque el primer año que fui jugador profesional logré el título con Bolívar. Ingresé como asistente técnico de Vladimir Soria, que me invitó a acompañarlo cuando hice el curso de entrenador en la Escuela de Técnicos de La Paz, y fuimos campeones; luego dirigí a nivel profesional a San José y en mi debut fui campeón.

- ¿En base a su experiencia como jugador, comenzó a dirigir?
- Me puse como objetivo el de estudiar y lo hice, lo que me dio mayores luces para continuar en lo que más me gusta, que es el fútbol; posteriormente asistí al primer congreso de entrenadores que se realizó en la Argentina y creo que la decisión que tomé fue la ideal. Si bien la experiencia te ayuda, a la misma hay que acompañarla con conocimientos, con estudios.

- ¿Dirigir a San José fue por una casualidad?
- Bueno, por esas cosas que tiene el fútbol Vladimir Soria dejó San José, entonces me pidieron que me hiciera cargo y decidí aceptar con una grata experiencia, porque con el trabajo del profesor Teodoro Cárdenas y el buen comportamiento y entrega de los jugadores, pudimos salir campeones.

- ¿Su futuro está asegurado con el equipo de Trinidad o mirará otras opciones en 2010?
- Bueno, con Real Mamoré terminamos el contrato en el último partido. Ellos tienen la prioridad para que pueda continuar el proyecto y si las condiciones no se dan, seguramente aparecerá un nuevo desafío con el profesor Teódoro Cárdenas, con quien hicimos un convenio de trabajar juntos como orureños que somos y aportar para que nuestro fútbol mejore.

- ¿Cómo se define como DT?
- Soy un entrenador que se dio cuenta de que en el fútbol uno debe ser un padre y amigo para los jugadores, porque si les das ventajas a los futbolistas abusan, por ello uno debe poner las reglas claras, mimar a sus futbolistas, cuando corresponde, ser duro otras veces; por ello hay que tratar de ser equilibrado. A mí me gusta dialogar, pero cuando hay que corregir con un carajazo, hay que hacerlo, porque sirve de mucho para que reaccionen los jugadores.

- ¿Qué técnico le dejó más enseñanzas?
- Los llevo siempre en mi mente a Moisés Barack, que me hizo debutar en la Liga, inculcándome disciplina y puntualidad; y a Jorge Carlos Habbeger, un estudioso del fútbol que en su primer paso por Bolívar dejó muchas cosas positivas.

El perfil

Orureño apasionado por el fútbol
Marcos Rodolfo Ferrufino nació en Oruro, el 25 de abril de 1963.
Está casado con Sandra Rojas y iene tres hijos: Marcos Mauricio, Douglas Rodolfo y Stefano Romar.
En su trayectoria como futbolista profesional jugó 10 años en Bolívar, también actuó en The Strongest, San José y Unión Central, que son equipos ligueros. Antes, a nivel de asociación, integró 31 de Octubre y Always Ready.
En su trayectoria como entrenador sólo ha dirigido a dos equipos ligueros. A San José lo sacó campeón en 2007 y luego lo dirigió en la Copa Libertadores de América 2008. Con Real Mamoré estuvo los últimos seis partidos del torneo Clausura, salvándolo del descenso directo e indirecto.

Las frases

“De entrada pusimos normas. Les dijimos que la disciplina era la base y unimos al grupo”

“Necesitamos entre ocho o diez años para hacer un proceso y cambiar todo esto”

lunes, mayo 19, 2008

Al grano. “Me fui para evitar más líos”



El Deber

• Técnico • Ferrufino dirigió hasta hace poco a San José; se fue por problemas con Limbert Pizarro

El título que consiguió en 2007, dirigiendo a San José, sin dudas fue inolvidable para él; no sólo porque se trataba de San José, el equipo de su natal Oruro, sino también porque era el primer plantel que dirigía. Marcos Ferrufino sacó campeón al santo luego de 12 temporadas, provocando una ‘explosión’ de júbilo en Oruro en aquella final frente a La Paz F.C., que ganó (1-0) con gol de Da Rosa. Sin embargo, el idilio con la hinchada se fue desgastando de a poco por un hecho, que luego lo llevó a renunciar al cargo de entrenador.
Tras el partido en Santa Cruz frente a Blooming, el pasado 5 de mayo, decidió dar un paso al costado hastiado de los insultos de los aficionados, además del poco respaldo que recibió por el tema de Limbert Pizarro. No toleró constantes actos de indisciplina del volante montereño y, pese a conversar con él en reiteradas ocasiones, el panorama no cambió. Aunque el equipo ganaba en casa, casi siempre tenía el ‘resuello’ en la espalda de los aficionados que lo insultaban pidiéndole el regreso de Pizarro. No lo pudo echar porque había un contrato de por medio, así que optó por irse.

- ¿Es específicamente por lo de Pizarro que decide irse, o hubo otro argumento de por medio?
- No, es por eso. Hablé constantemente con Limbert sobre su situación, porque no era la primera vez que se perdía sin avisar. Sucedió en 2007 y volvió a pasar después del partido que jugamos frente a Cúcuta en Colombia. Te aclaro que no existe nada personal, porque con él fuimos compañeros de equipo en Bolívar, pero actos de indisciplina yo no puedo tolerar, no en mi equipo. Eso me llevó a descartarlo del primer plantel.

- ¿Cuán a fondo tocó el tema con Limbert antes de marcharse?
- Habíamos hablado varias veces, él se comprometía y seguíamos trabajando, pero quizá su problema es más grande de lo que él piensa, porque perderse cuatro o diez días, ya no es normal. Sería algo razonable tomar un día y al siguiente meterse de lleno a entrenarse, pero perderse más de una semana, no hay que dejarlo pasar. Él piensa que su problema no es tan grave, pero debería preocuparse porque perjudica a mucha gente.

- ¿Se generó algún tipo de molestias en el plantel?
- Claro, porque la hinchada no nos dejaba tranquilos, ni a mí ni a los jugadores, y eso fue lo que no le gustó para nada a ellos. Nos ‘sacaron’, de verdad, porque veníamos bien concentrados en la Libertadores y en el torneo local. Pese a que le ganamos a Santos de Brasil en Oruro, igual recibíamos insultos por la separación de Limbert. No los entendía, le habíamos ganado (2-1) a un grande del continente y la gente nos criticaba. Opté por irme para evitar más líos.

- ¿Cree que no lo entendían?
- Mirá, no es ni será el último acto de indisciplina en el país. Vos fijate que hoy en día (ayer) estaba leyendo una nota que decía que hasta los hinchas de River Plate ya estaban cansados de las escapadas del ‘Burrito’ Ortega, que tomaba y se perdía. Sin embargo, aquí más bien los hinchas se molestaron conmigo y se inclinaron a favor del jugador. Son cosas que, la verdad, no entiendo.

- ¿Por qué no tuvo el respaldo de la dirigencia para echar al jugador y mantenerse como DT?
- Es que no todos piensan como uno en este tipo de cosas, pero lo que me alarmaba era que dos dirigentes me pedían que vuelva sin ni siquiera conocer a fondo el tema. Eran dos, uno de ellos de apellido Flores. Les expliqué cómo venía la mano, pero nada. El problema fue que a Pizarro le dieron un dinero, además de una vagoneta. Era eso lo que los directivos no querían perder, y ponían como argumento un papel que el jugador trajo desde Montero.

- ¿Qué decía el papel?
- Que había estado preso, pero uno tenía que ser un niño para no darse cuenta de que no era así, porque nadie te agarra y te mete preso sin dejar que hagás una llamada en diez días. Cuando retornamos de Colombia, Limbert no podía jugar ese fin de semana porque estaba expulsado en el torneo local, pero igual, tenía que volver. Se le dio para su pasaje y en vez de irse a Oruro, prendió para Montero. Desde ese momento ya era un acto de indisciplina.

- ¿Por qué no le creyó?
- Por dos cosas clave. Un familiar muy cercano a él me llamó desde Montero para decirme que estaba tomando. Es más, hasta su esposa se comunicó con el doctor y le ratificó lo mismo, pidiéndole que no me avisaran todavía, que Pizarro iba a volver. Son cosas graves y él no se da cuenta de que está obrando mal, que le está haciendo daño a su familia, al grupo, a los hinchas y a los dirigentes. Por eso te repito que no entiendo por qué los hinchas defendieron a alguien que más bien le hizo daño al club.

- ¿Siente que la afición le pagó en contra, pese al título y al regreso a la Libertadores después de 12 años?
- Hay gente que estuvo de acuerdo conmigo y la gran mayoría, no. Pero lo tomo como algo normal en el fútbol. Esto me convence una vez más de que nadie es profeta en su tierra. Ellos deberían estar agradecidos, no conmigo, sino con el grupo, de que se hubieran conseguido cosas importantes, como el título y la vuelta a la Copa. Sin embargo, más bien presionaron y molestaron sin motivo. Es más, don Florencio España (actual presidente del club) tampoco cae bien, pese a que el hombre está dejando un estadio, un hotel y un coliseo para la institución.

- ¿Habló usted con los referentes del equipo sobre el tema?
- Claro, en especial con los que fueron clave en la conquista del título del año pasado. Ellos estaban de acuerdo con la salida de Limbert y que yo continuara, pero la dirigencia tampoco afrontó el tema de frente; hablo de juntarnos a todos para cortar la situación de raíz. Nadie se animó. Fue por eso que opté por hacerme a un costado, si todo iba a seguir igual.

- Entonces, el grupo lo respaldó...
- Totalmente, porque ellos conocían bien la situación. Me fui hastiado, cansado porque por este problema comenzaron los chismes, las habladurías por debajo de algunos directivos de que si éste toma o éste no toma. Se involucró a todo el plantel y eso no lo podía permitir, que se le falte el respeto a los jugadores sin motivo y sin justificación alguna.

- En el lapso que estuvo al mando de San José, ¿hubo alguien que lo sorprendió?
- Darwin Peña, que llegó al club procedente de Real Potosí con problemas de indisciplina. Hablé bien con él antes de que venga y me respondió, porque mientras estuve al frente, Darwin cumplió su palabra de que no me iba a fallar. Para mal de él tuvo una lesión en la rodilla que le ha impedido mostrarse a plenitud, pero de todas formas, cuando se recupere, estoy seguro de que puede ser un gran aporte para el fútbol nacional.

- ¿Hacía controles por la noche?
- Sí, lo hacía solo. Elegía al azar a cuatro jugadores y los visitaba durante la semana. Uno para hacerles un seguimiento más de cerca y otro para motivarlos, porque hay jugadores de fútbol que necesitan que el técnico los trate como a sus hijos. Llegaba de sorpresa, así que los jugadores no sabían si iba o no iba esa noche.

- ¿Qué pasará si vuelve a suceder un caso de indisciplina en adelante?
- Quedó clara cuál es mi posición. Es que tiene que ser así, hay que luchar para hacer al futbolista más profesional dentro y fuera de las canchas. Quizá hoy, a comparación de lo que sucedía antes, es más fácil que un chico pueda debutar en la Liga. Lo que está confundiendo el jugador es que ganando un poco de dinero cree ya puede salir a divertirse todas las noches, y no es así. El jugador necesita de un cuidado especial de su cuerpo, porque de eso vive.
- ¿Eso es lo que no se entiende?
- Y cada día se lo ve. Fíjese usted que el jugador después de los entrenamientos sale a comer empanaditas, rellenos y otras cosas que no son para la alimentación de un futbolista profesional. En todas esas cosas uno tiene que fijarse y estoy seguro de que el futbolista boliviano tiene la capacidad de cambiar, pero hay que ir de a poco.

- ¿Qué cosas mejoraría si alguna vez se le presenta la chance de volver a dirigir San José?
- Primero que volvería con mayores exigencias, porque agarré San José siendo ayudante de campo de Vladimir Soria. Si vuelvo a comandar el grupo, pediría cosas clave que debe tener un club profesional. A excepción del doctor España, me faltó apoyo dirigencial, un trabajo más de cerca. Con don Jorge trabajamos bien, me respaldó con las vitaminas y los médicos para los diez chicos que promovimos. Soy un agradecido con él por la oportunidad que me dio.

- ¿Y si estuviera Pizarro?
- Es un tema especial, porque hablé con Pizarro desde el año pasado y no me entendió. Parece que sus prioridades son la diversión y otras cosas. No es un profesional en el fútbol que vive para el fútbol, pero ojalá que cambie, ojalá que el haber estado parado durante tanto tiempo le hubiese servido para recapacitar, porque es un hombre que tiene muchas condiciones.

- ¿Cuál es el sueño que tiene Ferrufino como entrenador?
- Dirigir Bolívar y la selección nacional. Bolívar porque me considero de la casa, ya que fueron muchos años y muchos títulos en esa institución, pero también soy consciente de que debo prepararme, porque apunto alto como entrenador. Quiero dirigir otros equipos grandes del país, no importa si son de La Paz o Santa Cruz.

- ¿Cuál es su futuro?
- Seguir preparándome para el futuro. Estoy viajando dentro de poco con el profe Teodoro Cárdenas (preparador físico) a un curso a la Argentina. Tengo que aprovechar este receso en mi carrera para capacitarme, para nutrirme de otros conocimientos que siempre son importantes para dirigir.

Perfil

Un hombre de fútbol
Marcos Ferrufino nació en Oruro el 25 de abril de 1963. Está casado con Sandra Rojas y sus hijos son Marcos, Douglas y Estéfano. Como futbolista profesional debutó en Bolívar, club en el que jugó durante diez años obteniendo muchos títulos. Se desempeñaba como zaguero central, llegando incluso a vestir la casaca de la selección nacional. Luego de jugar en Bolívar pasó a The Strongest durante dos temporadas. Después jugó en San José y acabó su carrera en Unión Central de Tarija.

Sus frases

“Queda claro que la indisciplina conmigo no va. El jugador boliviano debe aprender mucho”

“Con Pizarro hablé muchas veces, pero no me entendió. Para él hay otras cosas que son prioridad”

“Se perdió diez días en Montero y no avisó. Trajo un papel aduciendo que estuvo preso; no le creí”

lunes, abril 07, 2008

Walter Cata Roque, el tecnico campeon del 95


Nota Extraida de El Deber de Santa Cruz


Es de los pocos entrenadores foráneos que marcó época en el fútbol nacional. Bajo su mando, Oriente Petrolero avanzó a la tercera fase de la Copa Libertadores de América en 1988, con aquel memorable equipo en el que estaban Rómer Roca, Marciano Saldías, Celio, Romero y Carlos Da Silva, entre otros. Y no sólo eso, sino que también en 1995 llevó a San José de Oruro a lo más alto haciéndolo campeón nacional por primera vez. Hoy, su vida continúa ligada al mundo de la pelota ya que desde diciembre pasado se desempeña como supervisor general de las divisiones menores de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF). Sin duda un puesto que le encanta porque si algo tiene el profe ‘Cata’, es un buen ‘ojo’ para los talentos que pintan a futuro.
Sí, un buen ‘ojo’, porque fue él quien hizo debutar a Diego Cabrera en el profesionalismo, cuando dirigió a Oriente Petrolero, en 1999. Este miércoles, ‘Manacha’ recibirá el Premio Mayor 2007 que entrega esta casa periodística y, como era de esperarse, el ‘profe’ hizo un repaso por aquel momento en el que mandó traer a Diego desde Trinidad, donde participaba de un Nacional, nada menos que para hacerlo debutar en un clásico frente a Blooming. “Estoy feliz, hago lo que me gusta, lo mío es el fútbol”, resume ‘Cata’ Roque, un entrenador uruguayo reconocido no sólo en Bolivia, sino también en Venezuela, donde dirigió equipos importantes y en el que se incluye, además, la selección mayor de ese país.


- ¿Cuál es la realidad actual de ‘Cata’ Roque?
- Primero, cuando me vine de Bolivia, trabajé con gente del ministerio de Deportes, aunque al poco tiempo acepté la oferta de dirigir Caracas F.C., por pocos partidos. No se dieron los resultados y me tuve que ir. Eso sí, en 2006, volví a la actividad trabajando en Carabobo con Lino Alonso, que fue a Santa Cruz muchas veces con las menores de Venezuela, al Mundialito y a los Sudamericanos sub 15 y 17.

- ¿Y cómo llega a ser supervisor de las menores de Venezuela?
- El contrato con Carabobo acabó en diciembre del año pasado y Alonso asumió como parte del cuerpo técnico de Venezuela, junto a César Farías, me invitaron y me metí de lleno en la supervisión organizativa y técnica de las selecciones menores de este país.

- Bolivia ha ido seguido a Venezuela por la Copa América, por las eliminatorias y ahora por un amistoso. ¿Visitó al plantel?
- En la Copa América (junio de 2006) estaba en plena pretemporada con Carabobo, así que solo asistí al partido que cayó ante Uruguay (1-0). Luego, por las eliminatorias mundialistas, en octubre pasado, la pasé muy bien, porque tuve la suerte de que ‘Happy’ Peredo y el señor Zambrana me invitaran a formar parte de la delegación. Viajé con ellos a San Cristóbal, charlé con Platiní, ví las prácticas y bueno, más no podía pedir. Me gustó el reencuentro con gente amiga.

- ¿Y en este último duelo?- La cosa sucedió así. Viajé a Puerto La Cruz casi sobre la hora, aunque me dio tiempo para pasar antes por el hotel. Hablé con Platiní, con Aragonés, con el profe Vaca y luego me dirigí al estadio. Al plantel no lo ví porque ya estaban concentrados, previo a la charla técnica. Pero al llegar allá y ver salir al equipo, me emocioné. Eran 14 ó 15 los chicos que trabajaron conmigo en las inferiores, que ya estaban en la selección mayor, incluyendo a Raldes y Álvarez. Ese instante me hizo acordarme del dicho que dice que los padres se ponen contentos cuando ven a los hijos grandes.

- ¿Quién lo sorprendió?- Todos, incluyendo al hijo de Saucedo Landa (Mauricio Saucedo), que entró en el segundo tiempo. Me acordé que lo tuve en la escuela de Milton Melgar y ya pintaba. Esos muchachos me trajeron un recuerdo grande que no me dejó dormir. Es que son las cosas del fútbol, las grandes alegrías íntimas que sólo te da este deporte. Yo no conozco la riqueza, la satisfacción de decir que tengo mucho dinero y que voy a disfrutar, lo que para mí vale y lo disfruté mucho, es ver a esos muchachos crecidos jugando superior a Venezuela. Eso me dio el inmenso placer de sentirme rico.
- ¿Quién más lo sorprendió?
- Lorgio Álvarez, Joselito Vaca, Ronald Raldes, el chico Martins y
obviamente ‘Campitos’ (Jhasmani Campos), para mí el último de los ‘mohicanos’. Él es quizá el jugador con mayor rendimiento, pese a su edad. Tiene unas condiciones bárbaras y, es hoy en día, uno de los grandes elementos de Bolivia.

- Usted dirigió muchos equipos en Bolivia, entre ellos Oriente, Blooming, Guabirá, San José... ¿A cuál de todos recuerda más?- Supe hace poco, a través de la Internet, porque entro a diario y hasta tengo mi correo, de que ‘Choco’ Antelo volvió a ser presidente de Oriente Petrolero. Esto me trajo un gran recuerdo, porque fue bajo su presidencia que con Oriente hicimos una gran campaña en la Copa Libertadores del 88. Fuimos quizá el primer equipo en Sudamérica que eliminaba a Olimpia en su propia cancha. Al enterarme del retorno de él, me alegré, incluso hasta lo comenté con mi esposa y mis hijos, porque Oriente me dio la chance de salir en andas por primera vez a escala internacional. Le guardo un gran cariño al club y a su gente.
- ¿Qué cosas fueron clave en aquella campaña?- El grupo humano, el esfuerzo y la dedicación de todos. Y le digo algo, que entre los jugadores de fútbol siempre hay ‘bandidos’. Pero yo siempre empleo aquella frase que dice: ‘bandidos de noche, pero muy guapos de día’. En aquel plantel había esa chispa, entre ellos Erwin Romero, una gran persona y un gran jugador. Él lo demostró así.

- ¿Cayó usted bien en aquel grupo, o ellos cayeron bien en usted?- Ambas cosas, porque disfruté cada partido de aquella memorable campaña. Cada gol, cada victoria, fue algo inolvidable. Es que hacer el gol del triunfo no se compara con nada. Sí, con nada, eh, ¡ni con el sexo! (se ríe) me atrevería a decir.

- En los últimos años, ¿revivió esos momento junto a sus jugadores, en alguna cena o en un café?- En ocasiones solíamos juntarnos con Celio Alves, con Roca, con Marciano Saldías y nos reíamos de todo. Me acuerdo que a Olimpia le ganamos por 2-0 con goles de Carlos, el ‘Negrito’ Da Silva. ¡Qué equipo que tenía! Saldías (lateral izquierdo) era un adelantado, era un jugador para este tiempo. Tenía una velocidad impresionante, un remate, un despliegue físico... Son cosas que da gusto recordar (Oriente avanzó hasta los cuartos de final. También eliminó a Colo Colo, pero fue frenado por el América de Cali).

- Esta semana es el Premio Mayor y lo recibirá Diego Cabrera, a quien usted hizo debutar...
- Lo conozco bien, a él, a su padre (Gilberto) y a sus hermanos. Cuando vino con la selección para la Copa América, el año pasado, lo vi grande. Es un gran jugador y lo quería tener por acá. Lo recomendé al Táchira, al Carabobo, porque tengo un alto concepto futbolístico de él. Sé que en Colombia, jugando para el Deportivo Cúcuta (casualmente el equipo donde Wálter Roque se despidió como jugador profesional) le va bien, que ha marcado muchos goles y se lo merece. Quizá al comienzo sus méritos se vieron truncados por la idiosincrasia del país, de crecer como muchacho sin ver las cosas de otra manera, pero se rehizo a tiempo y mostró sus verdaderas condiciones en la cancha, donde debe ser.

- ¿Cómo es que se anima a incluirlo en un clásico, trayéndolo de un Nacional y con sólo 15 años?
- No fue el único chico en ese partido, porque también jugó Ronald Rivero, que vino con Bolivia el año pasado a la Copa América. Pero bueno, ya conocía bien a Diego porque lo había visto jugar en las menores. Las características de él, la tienen pocos jugadores. Es un nueve que entra y sale del área permanentemente. Esa dinámica vino con él y lo demostraba a los 15 años, porque no era de ésos que esperaba que le cayera la pelota en el área. Este jugador te sorprendía con su cambio de ritmo, en la corta y en la larga, por derecha y por izquierda. Por eso me animé a traerlo del Nacional de Trinidad.
- ¿Habló antes con él?- Le dije que tuviera seguridad, entusiasmo -lo que debe tener todo chico de su edad-, y sobre todo una humildad inmensa. Eso era lo más importante. Sabía que no iba a fracasar, le dí mi total respaldo, no sólo mío sino del grupo, hice que sintiera ese apoyo y lo largué a jugar. Ahora, como te dije antes, esas cosas son las satisfacciones que no cambio por nada, y fue justamente lo que viví cuando vi jugar a la selección en Puerto La Cruz. Me pasé todo el trayecto de vuelta hablando del fútbol boliviano.

- Cuando lo propuso para e Táchira y Carabobo, ¿por qué no se dio su llegada?- No lo sé, pero al menos cumplí, porque no es la primera vez que recomiendo un jugador de Bolivia. Estando yo en Paraguay hablé con el entonces entrenador de Cerro Porteño, Sergio Markarián, para que le abriera las puertas a Luis Héctor Cristaldo, y lo hizo. Le fue tan bien, que acabó siendo uno de los mejores del plantel.

- Desde su perspectiva, ¿cómo se ve fuera del país al futbolista boliviano?- Cuando vine al Deportivo Táchira, salí campeón con jugadores bolivianos. Estaban Jefferson Gottardi (+), Francisco Takeo, y poco después vino Herland Sánchez. Y nos fue bien también en la Libertadores, porque con estos mismos jugadores eliminamos a un equipo mexicano ganándole en casa y de visitante. Son capaces de asumir cualquier desafío.
- ¿Por qué decidió trasladarse a Venezuela?- En Bolivia tengo grandes amigos y no los dejé, porque en cualquier momento puedo volver. Por suerte, no salí enemistado con nadie, con ningún dirigente ni con ningún jugador, lo que sucedió es que consideré que ya había cumplido un ciclo, que personalmente no fue el más satisfactorio. De todas formas, me queda el sabor de haber hecho historia dirigiendo a Oriente Petrolero y a San José.

- A propósito de San José, el año pasado salió campeón por segunda vez, después de que dieran la vuelta con usted en 1995. ¿Siguió la final frente a La Paz F.C.?- Es como dice el dicho, ‘donde hubo fuego, cenizas quedan’. Me alegré mucho con aquel gol de Alex da Rosa y más sabiendo que el técnico era Marco Ferrufino, que fue campeón conmigo en el 95, pero como jugador. Es una persona muy valiosa que demostró ser muy capaz aplicando conceptos que aprendió en toda su carrera. Oruro y por supuesto él, lo merecían.

- Varios de los que estuvieron a su cargo, ahora son técnicos. ¿Habrán aprendido algo del Wálter ‘Cata’ Roque?- (Se ríe). Un entrenador de fútbol tiene mucho que ver con un maestro de escuela, aunque más allá de lo que uno hubiera aportado, está la vocación de cada uno por seguir una profesión. Y también disfruto viendo dirigir a Tucho Antelo, a ‘Pino’ García, creo que Saldías está por ahí, Rómer Roca y otros más. Yo, y de verdad te lo digo, lo único que le pido a la vida es que me dé muchos años más para seguir disfrutando de todo esto.

- Esa pasión por el fútbol en usted, parece no disminuir...
- Cuando nací, a una cuadra de donde yo iba a vivir había una cancha de fútbol. Ahí jugaba un equipo que se llama Uruguay-Montevideo, que es de 1905, y fue donde di mis primeros pasos. Y bueno, cuando me toque, quiero también estar muy cerca de una cancha de fútbol, sentir ese aroma a grama, a polvo, hasta el último instante.

- Y sobre la selección actual, ¿qué criterio tiene de Bolivia?- Seguí de cerca los últimos dos partidos, y creo que el que se jugó por las eliminatorias, en aquel 5-3 que les volcó Venezuela, tenía que haber ganado. Son cosas del fútbol, porque quienes vimos ese duelo, incluyendo al técnico, a los hinchas y a los dirigentes, no entendíamos por qué se había perdido. En este último partido, el 26 de marzo pasado, ví una Bolivia mucho más madura y mereció ganar como al final lo acabó haciendo (1-0). Esto tiene que marchar de a poco.

- ¿Hay material humano?- No en cantidad, como en otros países, pero el que hay, es muy valioso. Platiní y todo su cuerpo técnico tienen claro el panorama.

Sus frases

“‘Campitos’ (Jhasmani Campos) es para mí el último de los ‘mohicanos’. Un jugadorazo”

“No conozco la riqueza ni sé cómo se la disfruta. La felicidad mía es ver crecidos a quienes dirigí”

“Nací cerca de una cancha, y cuando me toque, quiero estar en un lugar similar”

Perfil

Un hombre de fútbol

Wálter Roque nació en Uruguay y fue uno de los jugadores más destacados de su país. Debutó con la camiseta de Bella Vista, en 1949, y se retiró oficialmente del fútbol activo 20 años después en el Deportivo Cúcuta, de Colombia.
Integró también la selección de su país, aunque no pudo jugar un Mundial porque en el 57 quedaron al margen de la cita ecuménica en Suecia. Su esposa se llama Teresa y sus hijos son: Silvia, Natalia, Gustavo y Luciano, que jugó hace años en Universidad, en la ACF.