lunes, julio 11, 2011

Escóbar, aquel notable jugador...

La Razon

Armando Escóbar Carrillo cumple hoy 80 años y afirma que todos sus sueños se hicieron realidad: ser campeón nacional y departamental con San José, conocer Europa sin haberlo pensado, cuando fue a la gira con Always Ready; jugar en las selecciones nacionales junto con el “Maestro Ugarte” y hoy, a pesar de su edad, seguir jugando al tenis, su segundo deporte, desde que en 1958 se hizo socio activo del San José Tenis Club.

En la selección, ante Uruguay Escóbar (N°10) con la camiseta nacional, en Montevideo, ante Uruguay por la eliminatoria al Mundial 1961. Bolivia cayó 2-1 con gol de Camacho. En La Paz igualaron 1-1.
En la selección, desde 1957 a 1963 Escóbar (2°) ingresa al viejo estadio Siles de La Paz, Junto a él Aguirre, Escóbar, Zabalaga, Sánchez, Alcócer y Cobo. Bolivia enfrentó a Argentina, Paraguay y Chile.
‘MAESTROS’. Escóbar (izq.) junto a Ausberto García y Víctor A. Ugarte. | Fuente: Foto: Eugenio Aduviri

Inicio en Fraternidad Machacamarca Armando Escóbar (1° izq., fila abajo) comenzó a sus 14 años en el equipo denominado Fraternidad Machacamarca y luego jugó en American hasta 1954.

“No tengo preocupaciones, puedo morir feliz e incluso tengo comprado mi nicho en el cementerio al declararme las autoridades “ciudadano notable”, así que tengo un puesto”, matizó el exfutbolista, quien vive desde 1958 en el barrio Minero San José, en su ciudad adoptiva Oruro.

Armando Escóbar fue, por encima de todo, un jugador de Oruro y de San José. El fútbol lo llevó a viajar incluso a Europa, con aquella histórica delegación de Always Ready.

Nació en Santa Rosa, entre Cochabamba y Quillacollo. Es el hijo mayor de Carlos Escóbar Arévalo y Venancia Carrillo Pozo, y tuvo tres hermanos. Sus padres, por trabajo, emigraron a Oruro y se instalaron en el Ingenio Machacamarca, a 6 km de la ciudad.

“A los siete meses me vine de Cochabamba a Oruro y por eso me siento más orureño que muchos. A los 13 comencé a trabar y fundía oro. Llegué a la jubilación a los 63 años”, rememora.

Estudió la primaria en ese ingenio, pero como tenía que trabajar lo dejó a los 13 años y se fue como ayudante de laboratorio químico en la mina San José, donde terminó como jefe.

Hoy por hoy vive con los ingresos de su jubilación, junto con sus hijos Ana María y Armando.
Afirma que le conocen como el chueco Escobar porque su dedo mayor de la mano derecha se infectó y fue operado. Dice que jugaba en la escuelita del ingenio, donde veía a los mayores y comenzó a imitarlos. “Dejé de estudiar porque mis padres ya no tenían medios económicos para continuar y me puse a trabajar, y practicar el fútbol. A los 14 años destaqué en el campeonato local, porque quería ser triunfador y grande. El American Machacamarca tenía buenos jugadores y se hizo mi transferencia a San José en 1953, llegué al equipo que tenía a los hermanos Murillo, Nicolás Carrión y Oroza. Ingresé como puntero derecho, me destaqué y el mejor recuerdo que tengo es el título que logramos en 1955 con el DT húngaro Adalberto Rosemberg. Luego fue la selección nacional”.

La gira. “Con Always Ready realicé la gira a Europa, vi costumbres diferentes en Alemania, Dinamarca, Bélgica, Grecia, Francia, Rumania, Escocia, España. En 1962 reforcé a Bolívar ante el Partizán de Europa”, asegura.

Sólo jugó en San José durante 19 años, era su futbolista intransferible. “Con Bolívar tenía tratativas hechas y me dieron un adelanto, pero mi equipo no quería darme el pase. Fue el año 57 y el presidente era el papá de Ramiro Blacutt. Los 500 pesos de adelantó lo devolvió el club santo”.

Por esas cosas del fútbol no pudo integrar la selección boliviana campeona sudamericana en 1963. La trayectoria de Escóbar en el seleccionado comenzó en 1957, en Asunción, por la Copa Paz del Chaco, y finalizó años después, en 1962, en el mismo sitio y en otro cotejo del mismo torneo.

Según Carlos Mesa Gisbert, en La Epopeya del fútbol boliviano, Escóbar disputó cinco partidos en el equipo nacional y anotó un gol, precisamente ante Paraguay, en La Paz (1962).

Sus datos

Cochabambino. Armando Escobar Carrillo nació el 11 de julio de 1931 en Cochabamba. Se casó con Esther Alarcón y tuvo tres hijos; Gladys, Ana María y Armando. Tiene nueve nietos.

Trayectoria. American Machacamarca (1949-1953), San José (1954-1970), selección de Oruro en Tarija (1953), selección Oruro en el Nacional de Huanuni y campeón (1959), selección Nacional (1957-1962).

Internacional. Con San José enfrentó a Chacarita Juniors, Rosario Central (ARG), Cerro Porteño (PAR) y Mariscal Sucre (PER); con Bolívar ante Olympia (PAR); Con Always Ready ante La Serena (CH). Jugó la Copa Libertadores con Wilster frente a Santa Fe (COL) (1-0 y 1-2) en 1961. Jugó 28 lances en gira europea.

Fue parte del equipo ‘húngaro de Bolivia’

Escóbar fue campeón nacional en 1955 con el plantel de San José

Después de llegar a San José en 1954, Escóbar fue parte del equipo Santo que jugó en el profesionalismo paceño y logró el título con cuatro puntos de diferencia sobre Chaco Petrolero.

Afirma que tenían “un equipazo con Centurión, Valdivia, Montaño, Torrico, Vargas, Oroza, Ágreda, Jacinto y Humberto Murillo, y Carrión. Además como refuerzos a los argentinos Marcilla, Honores, Lezcano. Y los nacionales Tórrez, Maldonado y García”.

“Este equipo fue bautizado los “los húngaros de Bolivia” por la similitud con el seleccionado de Hungría que empleaba una táctica ofensiva goleando a sus rivales. Arrasamos con todos y así ganamos el título al marcarle nueve goles a Northen, a Ferroviario igual, a Ingavi siete, Unión Maestranza, The Strongest y Bolívar, cinco.

Su peor susto fue el accidente de aviación (18/03/57) en la cumbre de Challa, al retornar de Cochabamba.


Jugó al lado de Ugarte y García

Armando Escóbar integró la selección nacional desde 1957. Recuerda que lo que más le dolió fue no estar en el Sudamericano de 1963, aunque jugó a lado de Víctor Agustín Ugarte y Ausberto García.

Debutó en La Paz en la Copa Paz del Chaco ante Paraguay. Enfrentó a Chile, Uruguay y Argentina, entre otros rivales.
“No estuve en el Sudamericano 1963 por no marcar un gol a mi club San José en un amistoso en el estadio Jesús Bermúdez, por eso me sacaron del equipo. Estuve en la preselección que perdía 1-0. El público pidió que yo entrara e ingresé en el segundo tiempo, vacié a toda la defensa y dije “marco o no”. Me entró una indecisión tremenda y el remate salió raspando el poste, de esa manera me vieron con bronca y el técnico Danilo Alvin y los dirigentes me sacaron. Había varios jugadores por prescripción médica que no deberían estar, pero como existía favoritismos se quedaron. En mi lugar fue Quinteros, porque marcó el gol a la preselección y fue sin méritos ganados. Me dolió, porque fue el golpe más duro para mí, porque había hecho méritos para estar”.

Sin embargo, lo mejor que le pasó fue jugar a lado de Ugarte. “Seguirá siendo el mejor futbolista del país, porque era excelente y no existe punto de comparación con otros. Nadie se asemejará a él, era técnico, inteligente, rápido y resistente.

Jugar a su lado fue una satisfacción muy grande; además, fuimos buenos amigos. En 1955 ya era un maestro tremendo. Junto con el maestro Ausberto García, fuimos un trío que caminaba perfectamente”, rememoró.

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